El último informe de la ONU no deja lugar a la duda: el mundo tiene muy pocas posibilidades de evitar la barrera de los 1,5ºC de calentamiento global añadido desde la Revolución Industrial. Era el límite que había fijado el Acuerdo de París para estar dentro de unos márgenes con un mínimo de seguridad. Si bien todos los expertos coinciden en que ello no representará el apocalipsis, sí alertan de que es preciso hacer todo lo posible para intentar evitar ese 1.5ºC de subida y, si se llega a él, revertirlo cuanto antes. Cada décima que pase de ese aumento intensificará las consecuencias negativas sobre la humanidad.
El informe de la ONU señala que es probable que el 1,5ºC se supere en el año 2030 si se mantienen las tendencias actuales.
En un artículo publicado en The Conversation, Jacqueline Peel, de la Universidad de Melbourne (Australia) y Wesley Morgan, investigador climático, afirman que, pese a la inevitabilidad de traspasar ese umbral, hay un “rayo de esperanza”, que consiste en que ese incumplimiento sea solo temporal. “Si los países redoblan sus esfuerzos para eliminar gradualmente los combustibles fósiles y reducir otras fuentes de emisiones, podrían limitar el calentamiento máximo a 1,8 °C y, posteriormente, utilizar métodos de eliminación de carbono para reducir las temperaturas a 1,5 °C o menos durante este siglo”, señala.
Incendios forestales en España, avalancha en Nepal
En la actualidad, el mundo ya está unos 1,4ºC más caliente que en la era preindustrial y no dejan de aumentar las muertes y los daños materiales y económicos por el cambio climático. Prueba de ello son los devastadores incendios forestales que ha sufrido España y también Francia este verano, o la trágica inundación derivada del derretimiento de un glaciar en Nepal, entre otros muchos efectos.
Variación de la temperatura global / Copernicus
El Acuerdo de París de 2015 estableció un objetivo común para el mundo: mantener el aumento de la temperatura media global por encima de los niveles preindustriales «muy por debajo» de los 2 °C y «redoblar los esfuerzos» para limitar el calentamiento a 1,5 °C.
Este objetivo se basó en evaluaciones científicas de expertos que indicaban que un calentamiento superior a 2 °C sería peligroso y que limitarlo a 1,5 °C era necesario para minimizar los riesgos climáticos.
Pese a todo, el Acuerdo de París funciona
Lo cierto es que el Acuerdo de París ha dado ya resultados. De hecho, ha ahorrado ya, en solo una década, muchas más tragedias climáticas que se habrían producido de no alcanzarse ese histórico acuerdo. Según explican Peel y Morgan, citando datos del Climate Action Tracker, ese acuerdo ha evitado el equivalente a 1º de calentamiento, de modo que ahora, en vez de dirigirnos hacia los 3,6ºC para el año 2100, el mundo se encamina a los 2,6ºC. Aunque es una cifra de consecuencias espantosas, al menos se ha recortado la magnitud del desafío.

Las sequías y las inundaciones afectan a cada vez más población en el planeta / PEDRO ARMESTRE
“Superar los 1,5 °C no significa que sea momento de desechar el Acuerdo de París. No está funcionando con la suficiente rapidez, pero está funcionando”, afirman ambos investigadores.
“Un calentamiento de 1,5 °C será malo. Pero 1,6 °C será peor, y 1,7 °C aún peor. Cada aumento traerá consigo fenómenos meteorológicos más extremos, mayor pérdida de biodiversidad, mayor pérdida de tierras por el mar y mayores daños a la humanidad”, añaden los investigadores.
Según el Climate Action Tracker, el Acuerdo de París ha evitado ya el equivalente a 1º de calentamiento
“Si superamos los 1,5 °C, corremos el riesgo de desencadenar puntos de inflexión climáticos: cambios repentinos e irreversibles en la escala temporal humana. Estos incluyen el deshielo de los casquetes polares de Groenlandia y la Antártida Occidental, el colapso de corrientes cruciales de distribución de calor en el océano Atlántico o que la selva amazónica se convierta en una fuente de emisiones”, explican.
Para ellos, aumentar los esfuerzos para reducir las emisiones es imprescindible para evitar subidas mayores del 1,5ªC. Está en juego la vida de millones de personas y el bienestar del conjunto de la humanidad.
Fuente: Información















