Madrid se ha volcado este miércoles en defensa de Ceuta y contra Pedro Sánchez. Miles de personas – 50.000 personas, según la Delegación del Gobierno- han desbordado la plaza de Cibeles, el arranque de la Gran Vía y los paseos del Prado y Recoletos para mostrar su apoyo a la ciudad autónoma y expresar su rechazo a la gestión del Gobierno. Lo que el Ayuntamiento había convocado como un acto institucional de solidaridad ha terminado convertido en una multitudinaria protesta contra el Ejecutivo: “¡Queremos votar, queremos votar!”, ha reclamado la multitud al término de la concentración.
Desde mucho antes de que el reloj marcase las 20.00 horas, los cánticos de “Pedro Sánchez, hijo de puta”, “Sánchez a prisión” y “Ceuta, aguanta, España se levanta”, jalonados por continuos vivas a España, ya caldeaban el ambiente alrededor de la fuente de la diosa. Sobre el mar de banderas, gorras, paraguas y todo tipo de prendas con los colores rojigualdos asomaban aquí y allá enseñas de Ceuta y mensajes de respaldo a la ciudad autónoma.
Pocos minutos después de la hora fijada, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha subido al estrado instalado frente al Palacio de Cibeles acompañado por su equipo de Gobierno al completo. Ha sido el único dirigente político que ha tomado la palabra – pese a que también han estado presentes la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo- desde el escenario, desde donde ha trasladado un mensaje de solidaridad con Ceuta y de defensa de la soberanía española en nombre de Madrid y de los municipios de toda España.
Su intervención se vio interrumpida constantemente por los aplausos y por gritos de “¡invasión, invasión!” y “¡expulsión al invasor!” procedentes de la multitud. Almeida ha cerrado sus palabras invitando a los presentes a entonar junto a él un “¡Viva Ceuta y viva España!”, al que miles de voces respondieron al unísono y a pleno pulmón antes de que comenzaran a sonar el himno ceutí y el de España.
Fuera del estrado, Isabel Díaz Ayuso ha elevado todavía más el tono contra el Ejecutivo de Sánchez. En declaraciones desde el acto, presidenta madrileña ha exigido la dimisión inmediata del Gobierno por su respuesta ante la situación en Ceuta. “Nos han abandonado, no solo a los ceutíes, sino a España entera ante los ojos del mundo”, ha denunciado, antes de atribuir la crisis a la “inacción”, la “prepotencia” y el “abandono” del Ejecutivo.
Mientras “algunos nos hemos quedado acompañando a la gente y otros han estado de vacaciones riéndose de todo”, ha reprochado Ayuso. Para la líder madrileña, “tanta mentira, tanta desconexión y tanta impunidad” han acabado pasando factura a un Gobierno que, ha insistido, “no dice una verdad ni al médico” y al que la situación “le ha venido tan grande” que “ahora va a estallar”.
Como haciéndose eco de su postura, tras los últimos acordes del himno nacional, Cibeles ha recuperado de forma inesperada uno de los lemas popularizados por el independentismo catalán durante el proceso que desembocó en el referéndum del 1 de octubre de 2017, aunque esta vez con un sentido completamente distinto y dirigido contra el Ejecutivo central. “¡Queremos votar, queremos votar!”, han clamado los asistentes hacia el cielo de Madrid para reclamar la convocatoria de elecciones y resumir su descontento con la crisis migratoria y la gestión de Pedro Sánchez.
Choque entre el PP y el Gobierno
El acto ha venido precedido por un nuevo enfrentamiento entre el PP madrileño y la Delegación del Gobierno a cuenta de la propia convocatoria. La noche del martes, el Consistorio acusó al Gobierno de querer impedir la concentración, extremo que la Delegación negó. La institución que dirige Francisco Martín precisó que no había prohibido el acto, sino que se había limitado a advertir de que un ayuntamiento no puede convocar una manifestación, aunque sí organizar un acto institucional.
Pese a la aclaración, Almeida mantuvo este miércoles por la mañana que la decisión pretendía “desincentivar y desalentar” la asistencia y redobló su llamamiento proclamando en X que “Madrid no se va a callar”. La noche anterior, Ayuso desafió al delegado del Gobierno asegurando que “no tiene narices de mandarnos a los antidisturbios”; mientras que Feijóo reaccionó primero afirmando que “tienen miedo” a que “España hable” y este miércoles acusó al Ejecutivo de intentar “sabotear” las concentraciones.
A la polémica se sumó el partido Iustitia Europa, que el martes por la noche, después de que estallara el enfrentamiento entre el Ayuntamiento y la Delegación, registró de urgencia una convocatoria propia e independiente en Cibeles. La concentración, bajo el lema “Ceuta es España”, fue fijada para una hora después del acto municipal.
Movilizaciones en otros puntos de Madrid
La estatua de la diosa no ha sido, en cualquier caso, el único punto de movilización en la capital. A las 20:00 horas estaba convocada frente al Congreso de los Diputados la concentración ciudadana ‘Ceuta nos une‘, mientras que otra cita de apoyo a la ciudad autónoma tuvo lugar en la Puerta del Sol. En Callao, la Asamblea Internacionalista de Madrid ha organizado bajo el lema ‘Paremos los pies al racismo‘ una protesta de signo contrario, en la que ha estado presente la líder de Podemos, Ione Belarra.
Las movilizaciones madrileñas se encuadraron en el llamamiento realizado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para celebrar este miércoles, coincidiendo con el Día de Ceuta, concentraciones de solidaridad ante ayuntamientos de toda España. PP y Vox llamaron a secundarlas y movilizaron a sus dirigentes territoriales, mientras que el PSOE criticó el carácter partidista de la iniciativa y optó, en algunos casos, por organizar actos alternativos.
Fuente: El Periódico de España













