Bankinter inicia la cobertura de Walmart con un precio objetivo de 120 dólares por acción, lo que supone un potencial alcista del 14,9% respecto a su nivel actual de cotización, y un consejo ‘neutral’. Y es que desde la entidad consideran que, a corto plazo, los títulos «seguirán acusando cierta corrección de sus múltiplos en un entorno de consumo débil y moderación del crecimiento a pesar de que las perspectivas de medio plazo se mantienen constructivas».
«Walmart evoluciona desde un retailer tradicional, el mayor de EEUU, a un modelo de negocio onmicanal con fuentes de ingresos adicionales y diferenciales. Busca complementar un negocio maduro y en un entorno de consumo frágil y creciente competencia con segmentos con mayor perfil de crecimiento: e-commerce, publicidad, servicios financieros y otros servicios», explica Elena Fernández-Trapiella Janssen, analista de Bankinter.
Con todo, el negocio retail en EEUU representa el 69% de las ventas netas y el 81% del EBIT, un segmento que da muestras de desaceleración. «Tras un 1T27 ya débil (+4,1%), en 2T27 (mayo – julio) las ventas comparables aumentan +2,6% frente al +3,7% esperado, el menor crecimiento en 6 años y reduciendo significativamente su correlación histórica con el crecimiento nominal del consumo privado en EEUU».
Por ello, «en el entorno actual y con primas de valoración elevadas, no detectamos catalizadores para una recuperación en el corto plazo», comenta Fernández-Trapiella Janssen.
Walmart es el mayor distribuidor minorista del mundo y de EEUU, con una red de 11.000 establecimientos en 19 países, de los cuales 5.200 se encuentran en el país norteamericano. Su propuesta de valor se basa en una estrategia de precios bajos, una escala logística difícilmente replicable (el 90% de la población estadounidense vive a menos de 10 millas de una tienda Walmart) y una posición dominante en categorías esenciales como alimentación, productos para el hogar, salud y consumo diario.
En los últimos años, además, ha reforzado su perfil tecnológico mediante la expansión de e-commerce, publicidad digital, programas de suscripción y servicios financieros, diversificando sus fuentes de crecimiento y rentabilidad.
De hecho, tal y como remarcan en Bankinter, su posicionamiento ha hecho de Walmart un barómetro del consumo estadounidense. «Históricamente el crecimiento trimestral de sus ventas comparables muestra una correlación elevada con el consumo privado (85% en los últimos 3 años) y su evolución bursátil ha sido muy similar a la del índice americano. Estos paradigmas se han roto en 2026. En los 2 primeros trimestres del ejercicio fiscal 2027 iniciado en febrero, sus ventas desaceleran más que la economía (correlación del 59%) y el valor cae en bolsa -6,4% vs +12,1% su índice de referencia».
Así, en el segundo trimestre, la minorista ha obtenido un beneficio neto atribuido de 6.366 millones de dólares, lo que representa un descenso del 9,4% desde los 7.026 millones de dólares registrados en el mismo periodo del ejercicio previo. En cambio, ha elevado sus ingresos un 5,9%, hasta los 186.100 millones de dólares, mientras que las ventas del comercio electrónico han aumentado un 23% a nivel global. Las ventas comparables en EEUU se han incrementado un 2,6%.
«Los resultados muestran la creciente divergencia entre el negocio retail en EEUU y los segmentos más recientes con mayor perfil de crecimiento: ventas online +24%, publicidad +38%, ventas de terceros (Marketplace) +52%, Suscripciones (Walmart+) +17%, Walmart Connect (servicios logísticos para terceros) +43%, Sam’s Club (club de compra) +8,8%, Internacional +7,9%», valora esta estratega.
Esta diversificación «exitosa» constituye uno de los atractivos y factores diferenciadores de Walmart. «La compañía está dejando de ser exclusivamente un distribuidor minorista para convertirse en una plataforma de servicios cada vez más diversificada. Negocios como la publicidad digital, las suscripciones, el marketplace o los servicios financieros están adquiriendo una relevancia creciente y generan fuentes de beneficios con dinámicas propias (…) Este posicionamiento superior justifica una prima de valoración frente a otros competidores tradicionales, pero creemos que ya está reflejado en los múltiplos actuales», concluye Fernández-Trapiella Janssen.













