Un 26,6% de los hogares en Andalucía, lo que representa a más de una de cada cuatro familias, se verá en la necesidad de recurrir de manera habitual a tarjetas de crédito, préstamos rápidos u otras fórmulas de financiación externa para hacer frente al encarecimiento generalizado de la vuelta al colegio de cara al presente curso escolar. Así lo ha advertido un detallado informe que ha elaborado la Unión de Consumidores de Andalucía (Ucauce), el cual pone de relieve que el coste económico de la vuelta a las aulas va a experimentar este año un incremento medio del 3,2% respecto al ejercicio anterior, fuertemente lastrado por las continuas tensiones inflacionistas que tensionan la economía doméstica y el poder adquisitivo de los ciudadanos.
El estudio de la organización de consumo detalla que el recurso al endeudamiento no afecta de manera homogénea a todo el territorio andaluz, sino que existen disparidades territoriales notables entre las ocho provincias. Por ejemplo, Almería se sitúa con claridad a la cabeza del listado autonómico, alcanzando un 32% de familias que deberán tirar de crédito para poder cubrir los gastos escolares básicos. Tras ella se colocan las provincias de Cádiz, con un 29%, y Málaga, con un 28% de los hogares recurriendo a esta vía de financiación para equilibrar sus cuentas. En un tramo intermedio se sitúan Córdoba, con un 27%, y Huelva, con un 26%. Por el contrario, los porcentajes más bajos de dependencia de los productos financieros se registran en Sevilla, con un 25%; Jaén, con un 24%; y Granada, que cierra la tabla provincial con un 22% de familias que se endeudarán específicamente para este fin educativo.
El informe de Ucauce también cuantifica con precisión el presupuesto medio al que deben de hacer frente los padres y madres andaluces en función de la naturaleza de los centros educativos. Así, en los colegios privados, la previsión del desembolso por alumno se elevará de media hasta los 1.468 euros por estudiante. Por su parte, la educación concertada requerirá una inversión estimada de 755 euros, mientras que los centros públicos presentarán la factura más moderada de todo el sistema educativo, rondando los 605 euros de media por escolar matriculado.
Desde la organización de consumidores se advierte, no obstante, que estas cifras estadísticas constituyen estimaciones globales meramente orientativas, ya que el gasto final fluctuará de manera considerable según las decisiones particulares de compra de cada núcleo familiar, la adquisición escalonada de los materiales escolares, la apuesta por la reutilización de libros de texto o la contratación de servicios complementarios indispensables como el comedor escolar, el aula matinal, las actividades extraescolares o el transporte especializado.
Ante este complejo y restrictivo escenario económico, el documento que elabora Ucauce incide en la conveniencia de que los hogares andaluces planifiquen con suficiente antelación sus compras, organicen minuciosos presupuestos y eviten las compras impulsivas para contener el fuerte impacto del inicio del curso escolar. Asimismo, los expertos aconsejan comparar precios de forma activa entre los diferentes establecimientos comerciales, fomentar el intercambio solidario de libros y material de segunda mano, y extremar la máxima prudencia ante el uso desmedido de productos financieros con tipos de interés elevados, como las tarjetas de crédito de pago aplazado. Todo ello con el objetivo de recordar que una correcta y prudente gestión de la contabilidad familiar resultará absolutamente clave para superar la tradicional cuesta de septiembre sin comprometer gravemente la estabilidad financiera del hogar a medio y largo plazo.
La Junta recomienda «planificar las compras»
La Dirección General de Consumo de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha recomendado «anticipar las compras para la vuelta al colegio, aprovechar las rebajas y adoptar hábitos que permitan reducir el gasto», según ha advertido en un comunicado. La primera medida es «planificar, revisar qué materiales y prendas se conservan de cursos anteriores, hacer una lista de necesidades y fijar un presupuesto para evitar compras impulsivas y adquirir solo lo necesario».
Para ello, se remiten a las relgas de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar, así como «comparar precios y calidades» se constituye otra de las recomendaciones principales. Los consumidores «tienen libertad» para elegir dónde realizar sus compras, asegura la consejería, por ello, «los centros educativos no pueden imponer a las familias la adquisición de libros, uniformes o material escolar en un único establecimiento». Evitar el sobreendeudamiento es «fundamental», expone el comunicado, especialmente ante la proliferación de campañas de microcréditos rápidos que ofrecen dinero de forma inmediata.
La Junta aduce que este tipo de financiación puede implicar intereses elevados y plazos de devolución muy reducidos. En las compras realizadas por internet, las personas consumidoras disponen, con carácter general, de un plazo de 14 días naturales para ejercer el derecho de desistimiento sin necesidad de justificar el motivo y sin penalización. Así, apuestan por utilizar métodos de pago seguros, evitar transferencias directas y optar por tarjetas recargables o exclusivas para compras digitales. Por último, recuerdan que el programa de gratuidad de los libros de texto de la Junta de Andalucía permite su reutilización en los centros educativos públicos y concertados en los cursos de Primaria, Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Ciclos Formativos de Grado Básico, por lo que se insiste en la importancia de cuidarlos y devolverlos en buenas condiciones al finalizar el curso
















