El Palacio de los Hurtado de Mendoza de Almazán ha sufrido hoy un importante desplome de buena parte de dos de sus plantas. Tras el derrumbe, parte de su estructura interior ha quedado al descubierto.
El suceso ha tenido lugar poco antes de las ocho de la mañana. Los restos del palacio han caído por la ladera hasta alcanzar la ronda del río Duero lo que ha obligado a cortar al tráfico la CL-116A que es la vía que conecta la N-111 a la altura del puente sobre el río Duero con la comarcal CL-116.
Los restos se han precipitado por la ladera hasta alcanzar la ronda del río Duero y ha sido necesario cortar al tráfico la CL-116
El corte se han realizado en un tramo de unos 500 metros de longitud desde el puente sobre el Duero hasta el aparcamiento ubicado en las inmediaciones del antiguo matadero.
Hasta el lugar del suceso se han trasladado a primera hora de la mañana los responsables técnicos de los departamentos de movilidad y patrimonio de la Junta en la provincia así como responsables de la consejería de Cultura, Turismo y Deporte, así como el alcalde del municipio, Jesús Cedazo.
El derrumbe se ha producido en la zona central de este edificio y ha provocado la caída de varios forjados y parte de los cerramientos. Entre los restos se encuentra el artesonado, los arcos y fustes de la galería superior que se han precipitado sobre la galería gótica.
El Palacio de los Hurtado de Mendoza fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento en 1991.
La parte más antigua es la zona norte que es la que se ha visto afectada por el derrumbe y que tenía una galería de finales del gótico.
El palacio se erigió en época y estilo renacentista y fue morada de la familia que ostentó la tutela de la villa, los Hurtado de Mendoza.












