Son muchas las piezas que le faltan al Valencia CF. Demasiadas. Prácticamente harían falta refuerzos para todas las líneas del juego, quedando la portería como la única que se encuentra cubierta con dos aspirantes claros a la titularidad.
La lesión de Haas y las dudas con el físico de Diakhaby ha dejado en evidencia que falta por lo menos un central puro. La llegada de Arnau es una solución de emergencia para el puesto de central, aunque encaja en la línea de tres siempre y cuando Maffeo esté disponible.
En el centro del campo también faltan piezas, pero la demora en la salida de André Almeida está pasando factura y cada vez parece más complicado que se refuerce dicha parcela, quedando la delantera como tarea pendiente. Más allá de no contar con un ‘9’ puro que marque distancias, las intenciones del club pasan por incorporar a dos jugadores de ataque. Mientras que uno puede ser un ariete, las prioridades de Corberán pasan por contar con un jugador que destaque en la banda, pudiendo jugar también en punta: Largie Ramazani.
Corberán terminó la temporada muy satisfecho con el resultado que le dio el belga, más allá de encajar en un vestuario como el de Mestalla. Y es que no sólo su amigo Sadiq anhela su vuelta. El internacional belga mantiene contacto directo con otros integrantes de la plantilla.
¿El Burnley se retira de la puja?
El caso es que recientemente, tal y como anunció Héctor Gómez y pudo confirmar SUPER, el Burnley estuvo intentando cerrar su incorporación, presentando incluso una oferta. La propuesta no fue aceptada y acto seguido la retiraron. El Leeds seguía pidiendo 8 millones de euros el pasado mes de julio, pero conscientes de que no tiene sitio en la plantilla, que el jugador quiere salir y que no hay muchas ofertas por él, todo apunta a que terminarán rebajando sus pretensiones a cerca de los 4 millones de euros. Más o menos la cifra que se espera recibir por Almeida.
Ramazani por Almeida / SD
Dos opciones para fichar a Ramazani
Con todo esto se plantean dos escenarios para que Ramazani termine regresando al Valencia CF. La primera es una compra directa por una cantidad cercana a los 4 kilos, lo que podría lastrar otras operaciones. La segunda pasa por una nueva cesión con compra obligatoria por una cantidad similar al término del curso 26/27, algo que encaja más en la hoja de ruta (y presupuesto) de Ron Gourlay.












