El baloncesto de Portugal ha progresado enormemente en los últimos años. El combinado nacional luso ha dado un salto de nivel notable con un Neemias Queta (16 puntos y 9 rebotes) como máximo exponente en la NBA con Boston Celtics y estrella total y absoluta de los vecinos. Y España ha sido víctima de esa evolución en el primero de los partidos clasificatorios para el Mundial 2027 con una dura derrota en Zaragoza (89-95). La segunda consecutiva tras caer en junio ante Georgia. Williams (22 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 2 robos) y Ventura (19 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias)
La nueva España de Chus Mateo con una generación plagada de talento joven, gran parte de él ya en la NBA, fue a remolque todo el partido y sin regularidad en el juego. Álvaro Cárdenas se puso la capa de héroe para sacar del atolladero a la selección o al menos fue el que más lo intentó, pero sin éxito. El base de Valencia Basket realizó una gran segunda mitad liderando el intento de remontada de La Familia haciendo de todo; anotando, forzando pérdidas, asistiendo. El repertorio completo para una tarjeta de; 18 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. También participó Saint-Supéry con unos números de; 5 puntos, 1 rebote y 2 asistencias.
Los elegidos por Chus Mateo para enfrentarse a Portugal en las ventanas FIBA / FEB
La energía de Cárdenas lidera la insuficiente reacción de España
Chus Mateo escogió un quinteto con presencia taronja con Álvaro Cárdenas, junto a Hugo González, Willy Hernángomez, Joel Parra y Jaime Pradilla. Los dos descartes del seleccionador fueron Izan Almansa y Alberto Díaz. Precisamente la inteligencia y la energía del taronja fue clave para la el intento de remontada española tras una primera parte caótica. Cárdenas contagió al resto del equipo con un inicio de segunda mitad a toda velocidad. Primero fue con una bombita para estrenar el marcador tras la reanudación, respondida por Queta. Después Cárdenas tiró de repertorio con otra canasta rápida y un robo que terminó en asistencia para el triple de Parra (48-49).
La Familia tenía pulso y este se lo había dado el taronja. Aun así a España le costaba y tenía que lidiar con momentos de desconexión defensiva y desacierto en el tiro. Un triple de Juancho Hernángomez ponía el 56-58 y de nuevo Cárdenas. Siempre Cárdenas.
Estaba en todos lados el jugador de Valencia Basket. Rebote, pase de quaterback y matazo de campeonato de Mara. Después otro canastón de Cárdenas y un triple de Brizuela. Explosión nacional. 65-59 para España a 4 del final del tercero y tiempo muerto de Portugal. Los nubarrones se disipaban y Cárdenas se gustaba con otro triple para el 68-59. Estaba desatado.
Ya con el control en el marcador, España protagonizó posesiones más tranquilas y que fueran sumando granito a granito en una diferencia que se iba consolidando poco a poco. Aun así Portugal se resitía a base de triples, igualando la contienda de nuevo antes del último periodo.
Una primera parte ‘haciendo la goma’ y que auguraba un horrible desenlace
La historia no fue tan bonita desde el inicio. De hecho el paso por el vestuario agitó a una España que arrancó con buen tono el partido con canastas de Parra y de Cárdenas, pero que no se encontraba. Portugal fue entonándose a base de plantar una dura batalla física a La Familia, que poco a poco fue imponiéndose. Las rotaciones daban algo de aire a una España, que no podía detener el ritmo de Portugal, con más intensidad en los balones divividos y fozando tiros incómodos a los de Chus Mateo.
Hugo González anotaba un triple a 3:35 del final del primer cuarto, pero rápidamente Prey se marchaba hasta los 8 puntos con dos triples en tres intentos. En ese momento despertaba el gigante Aday Mara, quien con un 2+1 acercaba a España al 11-14 tras el primer conato de revolución lusa. Sin embargo los malos porcentajes exteriores (1 de 9 en triples) seguían lastrando a una selección que se veía 14-21 abajo.
En el segundo cuarto Chus Mateo movió el banquillo buscando energía y sabía nueva con la entrada del otro taronja, Mario Saint-Supéry junto a Baba Miller. Brizuela y Yusta encontraban el camino a base de canastas de media distancia. Una falta antideportiva y después una falta en ataque forzada por Brizuela anticipaban un cambio de flecha en el partido. España igualaba el marcador y después el propio Brizuela con un triple ponía el 26-24.
Los mejores momentos de España llegaron a partir de ahí, aunque de manera efímera. Saint Supéry se estrenaba con un triple y lanzaba a La Familia en el marcador hasta el 31-25. Sin embargo el equipo español entraba de nuevo en barrena. Entre los triples de Lisboa y el poderío en la pintura de Queta devolvían la igualdad con el 36-36, pero una mala gestión de los últimos minutos con una falta de Cárdenas que concedía tres tiros libres y otro triple de Cruz ponían el 41-47 al descanso. Una copia de lo que a la postre sería el último periodo.
Williams y Ventura llevan a Portugal a la victoria
Con el marcador igualado pero también con otra dinámica y ritmo de juego, España debía ser inteligente, manejar el tiempo del partido y mantener el juego desplegado tras el descanso. Nada más lejos de la realidad.
El último periodo arrancó con un triple de Williams y una canasta de Ventura tras una pérdida española. Chus Mateo pedía tiempo muerto rápidamente. La Familia se enroscaba con cinco pérdidas en solo tres minutos del último y que disparaban la ventaja en contra al 71-78.
El tiempo muerto no iba a cambiar el asunto. Una falta en ataque de Pradilla luchando el rebote ponía de manifiesto otra desconexión del equipo en ambos lados de la pista. España lo intentaba pero Williams y Ventura volvían a disparlo hasta el 73-82.
Solo la energía de Cárdenas mantenía con vida a España con un triple y luego lanzándose al suelo para salvar una pelota divida. Pero lo puñetazos portugueses eran muy duros. Otro triple de Ventura ha 3 del final los mandaba a los diez puntos de ventaja. Una diferencia que España no podría rescatar en los últimos minutos.
Una derrota peligrosa de cara a asegurarse la plaza en el Mundial 2027 antes de enfrentarse a una Grecia en la que no estará Giannis Antetokounmpo.











