Las criptomonedas se decantan por el rojo este viernes, en una sesión marcada por la intervención del presiente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, en Jackson Hole. Así, el bitcoin (BTC) choca contra los 80.000 dólares, mientras el ethereum (ETH) se mantiene pegado a los 2.500 dólares.
El banquero central ha vuelto a mostrarse crítico con la «orientación futura» sobre los tipos de interés, y ha explicado que prefiere una institución «más discreta» en su comunicación, al tiempo que ha mostrado su preocupación por la inflación, que sigue por encima del objetivo del 2% interanual, por lo que el organismo todavía tiene «trabajo por hacer».
«Una Reserva Federal más discreta y con mayor determinación en sus comunicaciones está en mejores condiciones para alcanzar sus objetivos. Y se nos puede exigir cuentas sobre el cumplimiento de nuestro mandato, que es la única prueba real de nuestra credibilidad», ha explicado durante su debut en el simposio.
Sobre la inflación, el presidente de la Fed ha subrayado que «aunque las lecturas de este verano fueron mejores de lo esperado, no me indican que las tendencias subyacentes hayan mejorado de forma significativa».»Debemos tener la certeza de que la inflación subyacente se está acercando a nuestro objetivo, de forma clara y a la velocidad suficiente. De lo contrario, tendremos trabajo por hacer. Ese es nuestro trabajo… nuestro mandato… y nuestra responsabilidad».
Y es que las últimas cifras económicas en EEUU refuerzan la idea de que la liquidez global y los tipos de interés a largo plazo se están convirtiendo en variables cruciales para el bitcoin. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo cayeron a 203.000, frente a las 208.000 previstas y las 207.000 anteriores, mientras que las solicitudes continuas disminuyeron en 18.000, hasta 1,778 millones, lo que indica que el mercado laboral estadounidense se mantiene sólido y reduce la presión inmediata para una flexibilización monetaria agresiva.
«Esto puede frenar al bitcoin, ya que un mayor empleo respalda mayores rendimientos de los bonos del Tesoro y un dólar más fuerte. Sin embargo, el déficit comercial de bienes de julio se amplió drásticamente a 118.800 millones de dólares, desde los 101.400 millones de dólares, con un aumento de las importaciones del 3,7%, hasta los 318.200 millones de dólares, y una caída de las exportaciones del 2,9%, hasta los 199.400 millones de dólares. Esto crea un posible lastre para el PIB del tercer trimestre y hace que la trayectoria de la política monetaria a largo plazo sea menos clara, lo que puede respaldar al bitcoin si los mercados comienzan a descontar un crecimiento más moderado y condiciones de liquidez más favorables», comenta Mariia Menahem, CEO de Clarity Global Inc.
En este sentido, cabe destacar que el actual repunte del bitcoin se enfrenta a una importante prueba técnica y macroeconómica cerca de la próxima zona de resistencia, en torno a los 82.820 dólares.
«Las entradas sostenidas de ETF, la estabilidad de la profundidad del mercado y los menores rendimientos a largo plazo reforzarían las perspectivas de una ruptura, mientras que el aumento de los rendimientos reales, un dólar más fuerte y la aceleración de la toma de beneficios por parte de los inversores a largo plazo podrían generar otra consolidación en torno a los 80.000 dólares estadounidenses», añade Menahem.
De hecho, para Javier Molina, analista sénior de mercados para eToro, la mejora técnica es clara. «El bitcoin ha recuperado en apenas unos días medias móviles relevantes y ETH ha liderado el rebote con una subida cercana al 20%. Sin embargo, es importante no confundir una liquidación forzada de posiciones cortas con el inicio de una nueva fase de demanda estructural. Eso es precisamente lo que el mercado necesita confirmar ahora».
Por ello, considera que la variable clave para el mercado cripto durante las próximas semanas será la relación entre inteligencia artificial (IA), tipos de interés y liquidez.
«Nvidia ha presentado unos resultados muy sólidos, pero el mercado sigue dependiendo de que el enorme CAPEX destinado a IA genere una rentabilidad suficiente. Si las expectativas en torno a la IA se deterioran, una corrección del Nasdaq probablemente arrastraría inicialmente a bitcoin a la baja, dada su sensibilidad al riesgo».
Sin embargo, si una posible decepción en torno a la IA termina enfriando el crecimiento, reduciendo los tipos de interés reales y forzando unas condiciones financieras más laxas, «esa misma corrección podría acabar convirtiéndose en un catalizador positivo para el bitcoin«.
De este modo, el peor escenario para el bitcoin no es simplemente que falle la narrativa de la IA, sino que lo haga mientras los tipos reales se mantienen elevados. «Un crecimiento más débil, rentabilidades de los bonos elevadas, un dólar fuerte y una liquidez escasa probablemente configurarían el peor entorno para los activos de riesgo. El rally ha cambiado claramente el tono del mercado. La confirmación no vendrá únicamente de bitcoin, sino también de los tipos de interés, el Nasdaq, el dólar y la persistencia de los flujos hacia los ETF«, concluye Molina.














