La tensión en Ceuta continúa en aumento tras casi un mes de crisis migratoria continuada. El secretario general de la Unión Federal de Policía(UFP), Serafín Giraldo, ha intervenido en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE, presentado por José Luis Pérez, donde ha analizado la compleja situación sobre el terreno y ha rechazado categóricamente que los vecinos que salen a protestar sean extremistas. «Son manifestaciones vecinales, espontáneas y pacíficas», ha asegurado el portavoz policial al describir las movilizaciones ciudadanas.
Giraldo ha explicado que las marchas están organizadas por los propios residentes a través de grupos de mensajería y responden al agotamiento generalizado de la población. «Las manifestaciones hay que analizarlas por el comienzo, por el final, por saber si hay grupos infiltrados, que en este caso no lo hay, por las consignas, y por el momento sociopolítico en el que se realizan», ha remarcado el representante sindical ante las acusaciones vertidas en redes sociales. Asimismo, ha puntualizado que, salvo incidentes aislados como la quema de chozos en una playa, los manifestantes no atacan a las fuerzas de seguridad.
Falta de planificación y previsión hasta diciembre
Respecto a la gestión del Gobierno de España, Serafín Giraldo ha desmentido que se hayan facilitado todos los medios precisos en la ciudad autónoma y ha revelado que el despliegue policial se va a prolongar en el tiempo. «Hasta diciembre hay previstos en despliegue en Ceuta seis grupos operativos, es decir, unos 260 o 280 miembros de personal antidisturbios», ha detallado el portavoz de la UFP, advirtiendo de que el dispositivo oficial asume que el conflicto no tendrá una resolución a corto plazo.
El dirigente policial ha criticado duramente la improvisación logística del Ministerio del Interior al trasladar efectivos sin alojamientos garantizados ni recursos materiales básicos. «Se están enviando a Ceuta sin esa infraestructura a buscar hoteles por ellos mismos», ha denunciado Giraldo, quien ha propuesto recurrir a «un barco hotel en mejores condiciones» o habilitar plazas hoteleras en Algeciras para traslados rápidos. Además, ha lamentado que se reclamen unidades de extranjería para tramitar asilos y exclusiones «sin la más mínima planificación».
Son manifestaciones vecinales, espontáneas y pacíficas»
Para frenar el colapso administrativo y de seguridad, el secretario general de la UFP ha planteado medidas jurídicas urgentes y contundentes. «Las leyes están hechas para cambiarlas, sobre todo cuando no sirven al ciudadano», ha defendido, señalando que se podría «exonerar a la ciudad de Ceuta de pedir el derecho de asilo» o declarar a toda la localidad como territorio de frontera. Giraldo ha alertado de que la pérdida de derechos fundamentales y de la seguridad constitucional está llevando a los ceutíes a una situación límite.
Emboscada organizada a militares españoles
Durante el análisis con los periodistas Mariano de Isabel e Isabel, el portavoz sindical ha abordado el violento ataque perpetrado contra cuatro militares en la zona de Bezún. Serafín Giraldo ha descartado que se tratara de una simple reyerta y ha calificado el suceso de «emboscada con cierta planificación», explicando que los agresores atacaron el vehículo en un semáforo rojo durante la noche y persiguieron a pedradas a los soldados hasta obligar a intervenir a los antidisturbios de la Policía Nacional.
El docente policial ha advertido de que los militares se encuentran en una posición de clara desprotección operativa en las calles ceutíes. «Los militares, en realidad, no tienen un mando operativo que les diga lo que tienen que hacer allí y no saben en qué condición están», ha denunciado Giraldo tras constatar que desempeñan labores análogas a las de los vigilantes frente a supermercados y comercios. Para el portavoz, este ataque evidencia que «los inmigrantes se están organizando» en el enclave norteafricano.
Alerta máxima por fractura social y violencia
El representante de la UFP ha advertido de que la convivencia interna entre los propios migrantes está completamente fracturada por grupos de origen marroquí, argelino y subsahariano. Giraldo ha recordado que se han llegado a registrar «más de 300 llamadas al 112 por peleas entre ellos» y ha puesto el foco en la gravedad de los delitos cometidos, citando que se contabilizan «16 violaciones de niñas inmigrantes en este mes». Por ello, ha advertido del peligro de que se produzca un apuñalamiento o agresión a un vecino que termine de desatar el caos.

Tenemos un caldo de cultivo que puede acabar mal y no hay policía que pueda pararlo como se encienda la chispa»
En respuesta a las preguntas en el plató de ‘El Cascabel’, Giraldo ha señalado que el mayor riesgo operativo es que la ciudadanía decida «ejercer la justicia por su cuenta» ante el desamparo institucional. «Tenemos un caldo de cultivo que puede acabar mal y no hay policía que pueda pararlo como se encienda la chispa», ha concluido, subrayando que las auténticas víctimas de este colapso son los ciudadanos de Ceuta mientras el resentimiento continúa enquistándose en la sociedad civil.













