La imagen que el mundo del tenis estaba esperando, por fin, ya ha ocurrido: Carlos Alcaraz ha vuelto a disputar un partido tras estar alejado del circuito desde el pasado mes de abril. El escenario elegido por el tenista murciano ha sido en la categoría de dobles mixtos del US Open. No era su primera ocasión en disputar unos mixtos, ya lo hizo la pasada temporada conjuntamente con Emma Raducanu.
Este año la tenista elegida por el de El Palmar ha sido nada mas y nada menos que Serena Williams. Desde que se anunció que formarían dupla, la expectación en el US Open ha sido máxima y era el partido marcado en la agenda por un público que no ha querido perderse la jornada de este martes. No quedaba una butaca libre en la pista Arthur Ashe para ver el duelo entre el español y la estadounidense ante Glasspool y Routliffe.
La química entre Carlos y Serena ha sido única. Pese un flojo inicio, Carlos y Serena han ido conectando en la pista, salvando dos bolas de set y remontando un primer set que se les puso cuesta arriba (5-3). El nivel era alto, pero en el segundo set se vinieron aún más arriba.
Con una grada totalmente entregada a la pareja, barrieron a sus rivales en una segunda manga en que montaron su ‘show’ partícular ante una pista que tenía clara su pareja favorita. Las risas dominaron los cambios de pista, pero el ambiente festivo no trastocó los planes de Alcaraz y Williams. Seguros en el servicio, en el resto y en la red, lograron vencer el segundo set por 4-1.
Más allá del resultado, lo más importante del partido para Carlos ha podido ser tener una primera toma de contacto sobre la pista antes de arrancar el Grand Slam norteamericano. Habrá que ver cómo se encuentra Alcaraz y si la falta de ritmo puede afectarle, pero el deseo del tenista español es el de revalidar el título ante la ausencia de Jannik Sinner.
Fuente: Sport











