El primer test de pretemporada del Monbus Obradoiro se salda con derrota en el que también es su primer derbi. Los compostelanos han caído ante el Leyma Coruña por 89-82 en el Torneo San Roque de Vilagarcía de Arousa, un torneo al que aficionados de ambos conjuntos acudieron para ver a las nuevas caras que tendrán en la ACB.
Y es que los seguidores obradoiristas pudieron ver a algunos de los nuevos fichajes en acción por primera vez en los dos conjuntos, incluyendo en el Obradoiro alguna de las piezas que conformarán el equipo U22 y que están respaldando al equipo dirigido por Diego Epifanio. Epi afrontó la primera prueba del verano sin Caleb Agada, Diogo Brito, Leo Meindl, Efe Abogidi ni Joel Soriano, todos ellos inmersos en compromisos internacionales
El duelo
El Coruña se metió mucho antes en el partido, endosando un parcial de 2-8 gracias al acierto de Alonzo Verge, un base eléctrico que en su día interesó al Obradoiro, para decantarse finalmente por el club herculino. Enfrente, los compostelanos, equipados con una vistosa camiseta dorada, probaban a Childress y Barcello, primero, y a Quintela y Barcello, después, en la dirección del juego, sin mucho éxito.
Más de un aficionado obradoirista se retorcía en su asiento al observar la espesura de ideas que mostraba su equipo, mientras el defenestrado Léo Westerman, uno de los héroes del ascenso, observaba el partido desde una esquina, con el polo del Basket Coruña.
El Obradoiro tuvo dificultades para producir con continuidad durante los primeros minutos, aunque consiguió evitar que su rival abriera una brecha importante. Los coruñeses cerraron el primer cuarto cuatro puntos arriba (13-17), en unos diez minutos todavía propios de estas alturas del verano, con errores, falta de precisión y mecanismos por ajustar en ambos lados de la pista.
Fue en el segundo periodo cuando el partido comenzó a torcerse para los compostelanos. Verge asumió el mando del Leyma tanto para anotar como para generar para sus compañeros y Tomas Dimsa añadió acierto desde el perímetro. El conjunto naranja encontró soluciones con mayor facilidad y fue estirando una ventaja que alcanzó los dobles dígitos.
El Obradoiro, todavía con dificultades para contener las penetraciones del base estadounidense y sin suficiente continuidad ofensiva para responder al intercambio de canastas, llegó al descanso doce puntos por debajo (37-49). Era el tramo más incómodo de la noche para los de Epi.
Otra cara tras el descanso
La respuesta compostelana llegó desde el vestuario. El Obradoiro elevó su nivel ofensivo, empezó a encontrar mejores tiros y cargó con mayor insistencia el rebote. Los de Epi dispusieron de numerosas segundas oportunidades y aumentaron su volumen de lanzamientos, obligando al Leyma a trabajar mucho más para conservar la renta adquirida durante la primera mitad.
El tercer cuarto dejó probablemente las mejores sensaciones obradoiristas de la noche. El equipo santiagués ganó el parcial por 20-15 y redujo a siete puntos una diferencia que había llegado al descanso instalada en la docena. El 57-64 con el que se alcanzaron los últimos diez minutos devolvía cierta vida al encuentro y, sobre todo, mostraba una reacción colectiva después de los problemas del segundo periodo.
Verge continuó siendo la principal respuesta coruñesa. El Obradoiro tuvo muchos problemas para frenar sus penetraciones sin recurrir a la falta, pero consiguió que el partido fuese bastante más equilibrado que antes del intermedio. El estadounidense acabaría siendo el gran protagonista del encuentro con 24 puntos y ocho asistencias.
El último cuarto mantuvo ese tono. Los compostelanos no consiguieron terminar de derribar la ventaja del Leyma, pero tampoco permitieron que el partido volviese a romperse. El intercambio ofensivo terminó incluso con empate en el parcial de los últimos diez minutos (25-25).
Cada intento de acercamiento encontraba respuesta en un Leyma que supo administrar su renta y añadió a Verge la aportación de Dino Radoncic, Paul Jorgensen y Tomas Dimsa. Los coruñeses gestionaron mejor los momentos decisivos y cerraron el triunfo por 82-89 para llevarse el Trofeo San Roque.
La primera prueba deja así trabajo por delante para el Obradoiro, especialmente en la consistencia defensiva y en la búsqueda de continuidad ofensiva, pero también una segunda mitad bastante más aprovechable que la primera. Los de Epi pasaron de recibir 49 puntos antes del descanso a dejar al Leyma en 40 después y, tras llegar doce abajo al intermedio, terminaron reduciendo la diferencia a siete.
Los herculinos merecieron la victoria. Cuando no estaba Verge, que se cargó pronto de faltas, Radoncic y Jorgensen pararon la reacción picheleira, que intentaron Brandon Childress (que se fue a los 18 puntos), Dos Anjos (14) y Álvaro Soneira (9). El joven canterano, velocísimo y muy técnico, fue la mejor noticia del día para el Obra.











