El Barça Basket arrancó la pretemporada este lunes en el Palau con las habituales revisiones médicas y una plantilla que poco se parecerá a la del curso pasado. Solo Juan Núñez, Joel Parra, Darío Brizuela y Kevin Punter sobreviven del proyecto anterior.
Tampoco estará Aleksander Sekulić, que compagina su estreno en el banquillo azulgrana con la selección eslovena. Ni uno de los fichajes más curiosos del verano.
Tosan Evbuomwan, 25 años, 2,03 metros, está estos días concentrado con Gran Bretaña. Debuta con la absoluta el jueves ante Suiza en Friburgo y el domingo juega en Newcastle, su ciudad natal. Sekulić, mientras tanto, dirige a Eslovenia ante Francia y Hungría exactamente los mismos dos días. Entrenador y fichaje, ausentes a la vez, por el mismo motivo.
Evbuomwan llega al Palau con un aval reciente: fue MVP de las Finales de la G League en abril, tras liderar a los Greensboro Swarm al título. También acumula 50 partidos en la NBA repartidos entre Memphis, Detroit, Brooklyn y Nueva York. Firmó por dos temporadas, hasta el 30 de junio de 2028.
En declaraciones al periodista y comentarista deportivo escocés Stuart Hodge, especialista en la NBA en el Reino Unido, el alero explicó por qué eligió Barcelona para su primera experiencia europea.
«El Barça es el Barça. Un club muy histórico, y un club buenísimo para empezar una trayectoria europea. Tengo muchas ganas de formar parte de algo especial, de un club tan grande, con ganas de pelear por varios títulos, por varios trofeos a lo largo del año».
No fue la única opción sobre la mesa, pero Evbuomwan no se lo pensó demasiado.
«Había otros equipos con los que estábamos hablando, seguro», admitió. «Había varios equipos diferentes. Pero para mí, el Barça es el Barça, una franquicia tan histórica y un club tan grande que cualquiera tendría suerte de jugar allí. Así que fue una decisión fácil».
Preguntado por los nombres, se limitó a decir que «no en esta fase».
Tras tres años saltando entre contratos duales, filiales y vestuarios, el británico buscaba algo que la NBA no le había ofrecido.
«Estabilidad es una buena palabra. Fue un factor en mi decisión de venir a Europa. Poder llamar a Barcelona mi casa por ahora, meterme de lleno, empaparme de la cultura del equipo. Y no solo del equipo, también de Barcelona como ciudad».
Estabilidad, eso sí, en un vestuario que se ha rehecho de arriba abajo. Xevi Pujol, con plenos poderes en la parcela deportiva, ha firmado a Josh Nebo, Olivier Nkamhoua, Justin Robinson, Tyrese Martin, Stanley Umude, Olek Balcerowski, Umoja Gibson y Agustín Ubal, además del propio Evbuomwan.
Sekulić hereda un proyecto nuevo después de tres temporadas sin títulos y de un curso irregular en el que Joan Peñarroya y Xavi Pascual se repartieron el banquillo, pese a alcanzar la final de la Liga Endesa.
Al menos el británico no llega del todo a ciegas, y conoce a dos de sus nuevos compañeros mejor que nadie en el vestuario.
Coincidió con Tyrese Martin en los Brooklyn Nets durante la segunda mitad de la temporada 2024-25. Y antes, con Stanley Umude en los Detroit Pistons. El club anunció los contratos de ambos en el mismo comunicado, el 23 de febrero de 2024, cuando Umude pasó de un contrato dual a uno NBA estándar y Evbuomwan firmó el suyo. Los dos habían pasado también por los Motor City Cruise, el filial de Detroit en la G League.
«Ya conozco a un par de los jugadores que han fichado esta temporada», apuntó.
Sobre lo que espera de sí mismo, el inglés fue deliberadamente prudente: «Intento no llegar a una situación nueva con demasiadas expectativas. Llevo suficiente tiempo como profesional para saber que hay muchas cosas que no puedes controlar», dijo. «Intento mantenerme fiel a mi enfoque, a mi confianza, a mis creencias, a mi ética de trabajo. Salir y dar lo mejor de mí, darlo todo, y ver qué pasa».
Gordon abrió el camino
No es el primer chico de Newcastle que aterriza en Barcelona este verano. El 29 de mayo, el club pagó 70 millones de euros al Newcastle United por Anthony Gordon, poco más de dos meses después de eliminar a los ingleses en octavos de la Champions.
Gordon contó en su presentación que había aprendido español de niño porque estaba convencido de que algún día jugaría aquí. «Desde que supe que el Barça estaba interesado, no hubo ninguna duda», dijo entonces.
Dos hombres llegando desde la misma ciudad del noreste de Inglaterra, con dos meses de diferencia, explicando su fichaje casi con las mismas palabras.
El Barça esperará que el segundo se adapte tan rápido como el primero.














