El paso de un fuerte temporal ha dejado consecuencias muy graves en el sector agrario de la provincia de Lleida, donde las tormentas de pedrisco han descargado con violencia sobre las explotaciones de fruta dulce. En una entrevista concedida al programa ‘Herrera en COPE Catalunya’, presentado por el periodista y comunicador José Miguel Cruz, el responsable sectorial de la fruta dulce del sindicato JARC (Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya), Sergi Balué, ha analizado el impacto de este episodio meteorológico que ha coincidido de lleno con los trabajos de recogida en el campo.
Según ha detallado el portavoz sindical, las precipitaciones han llegado en dos tormentas sucesivas especialmente virulentas en municipios como Alguaire y Alfarràs. En estas localidades, la piedra seca ha alcanzado dimensiones considerables, con un tamaño equiparable al de una moneda de un euro, lo que ha provocado destrozos inmediatos en árboles y frutos. Balué ha advertido de que los daños son muy significativos y se han hecho más evidentes con el paso de las horas, obligando a detener las labores de recolección en numerosas fincas donde la fruta ya presentaba una madurez óptima.
Almendras en el suelo después de la granizada en el Pallars Jussà
Al romper la piel no se puede recolectar porque los mercados no quieren este producto»
Jefe sectorial de la fruta dulce de JARC
El representante de JARC ha explicado que el mayor perjuicio se produce cuando el granizo golpea la pieza y genera una cicatriz exterior. En sus propias palabras, «al romper la piel no se puede recolectar porque los mercados no quieren este producto», una circunstancia que deja a los agricultores sin margen de maniobra. Aunque el golpe no deteriora el sabor ni las propiedades nutricionales de la pieza, la exigencia estética de los canales de distribución impide por completo que esta producción se destine al consumo en fresco.
Daños estéticos que expulsan la fruta del mercado
Esta situación genera un problema añadido en la gestión de las cosechas afectadas, ya que los productores deben retirar los frutos dañados de las parcelas para evitar problemas fitosanitarios. Balué ha señalado que estas piezas quedan abocadas a dos únicos destinos: destrucción en el propio terreno para servir de abono orgánico o su derivación a la industria de zumos, donde el valor económico obtenido es notablemente inferior al del producto comercializado para mesa.

Melocotones pedregados en Almenar
Durante su intervención en ‘Herrera en COPE Catalunya’, Balué ha lamentado la contradicción que existe entre los discursos públicos contra el desperdicio alimentario y las exigencias comerciales reales a las que se enfrentan en el campo. «Solo con que tengan una pequeña rascada, solo con que tengan un pequeño defecto en la piel, que no afecta gustativamente, ya no se aprovechan», ha denunciado el dirigente agrario, quien ha recordado que algo similar ocurre cuando las olas de calor alteran la coloración rojiza de ciertas variedades de manzana sin alterar un ápice su primera calidad gustativa.
Solo con que tengan un pequeño defecto en la piel, que no afecta gustativamente, ya no se aprovechan»
Jefe sectorial de la fruta dulce de JARC
Cultivos dañados y peritaciones de Agroseguro
En cuanto a los cultivos más perjudicados, la pera y la manzana encabezan la lista de pérdidas en las comarcas leridanas, justo en el momento en que la campaña se encuentra en pleno rendimiento o a punto de arrancar. No obstante, el temporal también ha castigado con dureza a las parcelas de melocotón tardío y a las plantaciones de higos de cuello de dama, una producción de gran valor comercial cuya recolección estaba prevista para iniciarse de forma inmediata en las zonas afectadas.

La técnica de la ADV Terres de Ponent y un técnico de la Cooperativa de Almenar, observando los agujeros hechos por la piedra en el tejado
A la espera de cuantificar con exactitud la superficie total afectada, los técnicos de Agroseguro han comenzado a desplazarse al terreno para llevar a cabo las pertinentes peritaciones. Balué ha matizado que el balance final dependerá de la especialización de cada profesional, pues «el agricultor que tenga únicamente higos o melocotón tardío sufrirá una afectación muy grave», mientras que en otras explotaciones diversificadas el impacto global podrá amortiguarse en mayor medida.
El portavoz de JARC ha concluido que el grado de madurez que presentaban los árboles en el instante de la granizada ha resultado determinante para elevar la gravedad del balance, dejando a los agricultores de Cataluña ante unas semanas decisivas para calibrar las pérdidas reales que este temporal ha asestado a su economía agraria.













