Un paciente psiquiátrico en Tenerife deja muy grave a otro en un hospital porque no lo dejaba dormir con sus ronquidos.
Los hechos ocurrieron en el transcurso de la noche de este pasado lunes y el presunto autor permanece detenido como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa.
El suceso se produjo en el interior del área de Psiquiatría del Hospital Universitario de Canarias (HUC), en el municipio de La Laguna.
Investigación
La investigación del suceso ha sido asumida por agentes de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional, con el objetivo de aclarar las circunstancias en las que se produjo el violento ataque.
Un hombre con problemas de salud mental se levantó de su cama en la noche del lunes y se dirigió a la cama de otro paciente psiquiátrico.
Sin que la víctima tuviera posibilidad alguna de defensa, el ahora investigado atacó en el cuello a la víctima y le provocó unas heridas muy graves.
En la UCI
Tras activarse el sistema de alerta, personal sanitario del Hospital Universitario de Canarias verificó que el perjudicado tenía unas lesiones muy serias, por lo que, de forma inmediata, fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Agentes de la Policía Nacional procedieron a arrestar al presunto autor ante las evidencias de que había participado de forma activa en la agresión.
Cuando los funcionarios le preguntaron por el motivo de su actuación, respondió que le habían molestado los ronquidos del otro paciente.
Tribunal de Instancia
Supuestamente, desde que reciba el alta hospitalaria, el ahora acusado pasará a disposición de la plaza de la Sección de Instrucción que en estos próximos días se encuentre en funciones de Guardia en el Tribunal de Instancia de La Laguna.
Por el momento, el apresado permanece custodiado por agentes de la Policía Nacional en las dependencias del complejo del Hospital Universitario de Canarias (HUC), hasta que el personal médico emita un informe que autorice a su salida del centro.
Hasta el momento no han trascendido más datos del presunto autor ni de la víctima.
Fuente: El Día – La Opinión de Tenerife













