La SD Compostela volvió a dejar buenas sensaciones en su puesta a punto. Esta vez con un examen de mayor exigencia enfrente. Los picheleiros empataron (1-1) ante una UD Ourense que está a solo una semana de estrenarse en Primera Federación, en un encuentro de mucho ritmo disputado en el Juan Baleato de Val do Dubra y en el que el equipo de Carlos de Lerma fue capaz de competir de tú a tú e incluso llevar la iniciativa durante varias fases.
El comienzo, eso sí, fue ourensano. Apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando una recuperación permitió a los visitantes progresar por la derecha. La jugada pasó por Rufo y terminó con David Ferreiro apareciendo en la frontal para cruzar el balón ante Edu Sousa y colocar el 0-1. El golpe dio alas durante unos minutos a la UD Ourense, que manejó mejor el arranque.
El Compos tardó poco en quitarse de encima ese dominio. A partir del primer cuarto de hora comenzó a encontrar líneas de pase, acelerar por fuera y atacar los espacios con Buba y Edu González. En el 22 llegó una de sus ocasiones más claras. Buba progresó por la izquierda y la acción terminó con un duro disparo raso de Edu González que Manu Vizoso desvió a córner.
El conjunto santiagués fue creciendo. Movió el balón con criterio y consiguió estirar al rival, mientras la UD Ourense trataba de hacer daño cada vez que recuperaba. Buba volvió a amenazar en una transición y, ya en el 35, tuvo en sus botas el empate después de recibir de Edu González, pero Vizoso volvió a hacerse enorme para mantener la ventaja. El guardameta ourensano fue el principal responsable de que el marcador no se moviese antes del descanso.
La diferencia de categoría apenas se percibía. El Compos conseguía sostener el ritmo de un adversario más próximo al comienzo de su competición oficial y llegaba al intermedio por debajo más por falta de acierto que por inferioridad en el juego.
Un Compos desatado
Juan Carballo introdujo a Bruno Rielo y Noel tras el descanso, en sustitución de Vizoso y Lucas Puime, mientras Carlos de Lerma mantuvo inicialmente a los mismos once. Y el Compostela regresó al césped decidido a buscar el empate. Nada más arrancar, Damián apareció en el área y obligó al nuevo portero visitante a intervenir antes de que Edu González mandase el rechace por encima del larguero.
La respuesta ourensana llegó en el 57, con una pérdida en la medular que terminó en una ocasión peligrosa que Edu Sousa resolvió para evitar el segundo. Fue prácticamente un intercambio de golpes. Un minuto después, Jordan encontró profundidad por la derecha, Goris llegó hasta línea de fondo y el Compos volvió a generar peligro desde la frontal.
A esa altura, el partido ya se jugaba sin apenas tregua. En el 63, un envío largo a la espalda de la defensa encontró a Turbi, que controló y cedió atrás para Edu González, cuyo remate volvió a encontrarse con el guardameta.
El empate estaba cada vez más cerca y terminó llegando un minuto después. Antón Guisande peleó un balón en la frontal y consiguió prolongarlo para Turbi. El canterano no perdonó y batió a Rielo entre las piernas para colocar el 1-1 y firmar un nuevo gol en esta pretemporada.
El tanto terminó de desatar a los picheleiros. Jordan volvió a aparecer en una contra y Unai Peón también probó fortuna desde fuera del área en unos minutos en los que el Compos consiguió someter por momentos a un rival de superior categoría.
De Lerma repartió después los esfuerzos. En el 56 habían entrado Diego Uzal y Antón Diéguez por Rafa de Vicente y Damián Noya y, en el 72, llegaron ocho cambios de una tacada: Mario Hermo, Parapar, Ces Cotos, Dani González, Manu Rivas, Álex Gil, Hugo Arrojo y Nacho Antonetti sustituyeron a Miguel Prado, Unai, Goris, Edu González, Antón Guisande, Jordan, Buba y Turbi.
El carrusel de sustituciones rebajó algo la continuidad del juego, aunque no eliminó el peligro. La UD Ourense estrelló un potente disparo contra el larguero en el minuto 80 y, ya cerca del 90, volvió a exigir a Edu Sousa, que respondió bien para conservar el empate.
El 1-1 terminó haciendo justicia a un amistoso intenso y con ocasiones en las dos áreas. Pero, más allá del resultado, dejó otra señal positiva para el Compostela: a dos semanas del comienzo de la Segunda Federación fue capaz de sostener el ritmo, generar ocasiones y discutir el control del partido a un equipo que afrontará su estreno en Primera Federación el próximo fin de semana. Una prueba de nivel superada con buena nota.












