Cuando uno pasea por las calles de Mónaco se acuerda de la famosa estrofa de Estopa que dice aquello de que mal repartido está el mundo desde el primer mes de enero. No es país para pobres, ciertamente, aunque si se coje el tren que comunica Mónaco con Niza o Ventimiglia, a eso de las 8 de la mañana, se verá como los vagones quedan vacíos en la estación de Montecarlo con currantes franceses o italianos que trabajan en el Principado y que también llegan en coches que generalmente son más pequeños y menos lujosos que los exhiben los lugareños.
Presume Mónaco, donde se celebra hoy la contrarreloj inicial de la Vuelta, de ser el segundo país más pequeño del mundo. Sólo lo supera la Ciudad del Vaticano. Pero aquí, a diferencia de sotanas, lo que más se ven son escaparates de marcas como Versace, Chanel, Louis Vuiton, Hermès, y para de contar. Y concesionarios de Ferrari, Lamborghini, Porsche y algún otro deportivo que no pasa por la puerta de muchos garajes de talla media.
Los coches deportivos
Sí, en cambio, es fácil entretenerse contando los Ferraris (3), Lamborghini (3 más), Rolls (2) y un Porsche que están aparcados a la puerta del hotel Hermitage donde no se permite hacer fotos de los huéspedes, ni de sus vehículos, para guardar la privacidad.
Mónaco es un país de casi 39.000 habitantes, que más se asemeja a una ciudad con rascacielos, yates en el puerto y playa con arena para disfrutar del Mediterráneo. En lo relativo al ciclismo era el lugar escogido por numerosos corredores profesionales hasta que descubrieron Andorra de la mano de Purito Rodríguez. Allí pagaban en impuestos un 10 por ciento de su salario bruto, pero disfrutaban de vivienda más barata, un café a precio razonable y puertos de alta montaña cuando el frío no aprieta.
Los residentes ciclistas
En Mónaco viven ciclistas como Tadej Pogacar, Primoz Roglic, Mads Pedersen, Isaac del Toro y algunos exprofesionales vencedores del Tour, de la fama de Chris Froome y Geraint Thomas. También varios tenistas y pilotos como Carlos Sainz, amigo de Pogacar, con quien comparte algunas sesiones de entrenamiento, sobre todo el día que el esloveno rueda tranquilo.
En una tarde de verano, como la de este último viernes, el país se llena de turistas que hacen cola para acceder al interior del famoso casino, pieza arquitectónica que distingue a Montecarlo, el barrio más famoso del país. Se visita el salón de entrada, se puede pedir una coca-cola a 10 euros en el bar, comprar una gorra a 36 y entrar a las salas de juego siempre que se lleve calzado adecuado; es decir, las chanclas están prohibidas.
El recuerdo de Grace Kelly
Como Mónaco se levanta sobre una roca hay ascensores y escaleras mecánicas para moverse de un barrio a otro, aunque muchos son los que prefieren fotografiarse desde el mirador situado frente a la curva chicana más famosa del circuito de Fórmula Uno por donde pasarán este sábado los ciclistas de la Vuelta.
Atrás quedan los años de gloria con el glamur de Grace Kelly que llenaba las revistas del corazón del mundo entero. La madre de Alberto II, un apasionado del ciclismo, de ahí que la Vuelta se haya estrenado en su país, falleció en accidente de tráfico en 1982, a los 52 años. Una de las avenidas más importante del país lleva su nombre. Por su asfalto también rodarán las bicis de la ronda española.
El bloque del general De Gaulle
Pocos saben que tiene su propio idioma, que habla sobre todo la población más veterana, aunque una asignatura en las escuelas obliga a los niños a conocer la lengua que procede del ligur (del norte de Italia), que se denomina monegasco, y que llegó a la roca de la mano de los Grimaldi, la dinastía de la que desciende Alberto II, que domina monegasco, francés (idioma oficial), italiano, inglés (de la mano de su madre estadounidense) y castellano.
Ahora es un territorio libre, al que se llega desde Francia o Italia, previo paso por Menton. No hay frontera, sólo atascos, pero entre 1962 y 1963 el general Charles de Gaulle bloqueó seis meses los accesos al principado por cuestiones fiscales. Cuenta la leyenda (a veces con tintes cinematográficos) que la princesa Grace jugó un papel destacado para que Francia levantara las barreras.
Este sábado, al contrario de lo que sucedió en las salidas del Giro (1966) y el Tour (2009) no será necesario cruzar ninguna frontera porque el recorrido de la contrarreloj inicial se efectuará íntegramente en territorio monegasco con la circulación rodada prohibida en el país desde las 10 de la mañana a las 20 horas. Mejor moverse en tren.
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