Wall Street cierra en positivo a pesar de una Fed con un espíritu más ‘hawkish’ del esperado

Wall Street ha cerrado este miércoles con subidas en sus tres principales índices bursátiles -Dow Jones (+0,22%). S&P 500 (+0,21%) y Nasdaq (+0,16%)- a pesar de que las actas de la Fed han mostrado que la idea de subir los tipos en el corto plazo está más extendida de lo que podría pensarse y que mercado sigue preocupado por la subida en los rendimientos de los bonos, como reflejo de la incertidumbre que llega de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.

Pese a esto el gran evento del día es el comportamiento de Moderna, que gracias a los buenos resultados de un estudio clínico de una vacuna sobre el melanoma se ha disparado. lo que su podría hacer que la compañía solicitase la aprobación regulatoria del tratamiento. En concreto, la acción ha subido más de un 170%. Asimismo, Esteé Lauder también ha presentado unos resultados anuales mejores de los esperados y ha subido más de un 15%.

Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank, ha destacado que «el principal factor que ha impulsado el mercado desde el lunes es el aumento de las tensiones en Oriente Medio, lo que está elevando los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos —ante la expectativa de mayores presiones inflacionistas—, afectando negativamente a las valoraciones de la renta variable».

«El martes, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años alcanzó su nivel más alto desde enero de 2025, mientras que el del ‘Bund’ alemán a 10 años subió a su máximo desde 2011. Las bolsas a ambos lados del Atlántico retrocedieron«, añade, y recuerda que «el Nikkei siguió la tendencia bajista de sus homólogos occidentales, y el índice coreano Kospi registraba una caída superior al 5%.

De cara al futuro, ve «probable que la corrección a la baja en la renta variable se intensifique», ante lo que subraya que «las acciones de las empresas energéticas siguen siendo una buena cobertura frente a la escalada de tensión en Oriente Medio y los riesgos de inflación impulsada por los precios de la energía».

Y en este contexto de tensiones inflacionarias irrumpen las actas de la Fed, que pueden arrojar luz sobre la hoja de ruta del banco central, en un momento en el que el mercado ha dejado de esperar subidas de tipos tanto para el cónclave de septiembre como para el de octubre, aunque sí los ve probables en diciembre, según la herramienta FedWatch de ‘CME’.

Los expertos de Link Gestión han señalado que «será interesante comprobar las distintas posturas existentes dentro del comité en materia de tipos», aunque recuerdan que «los flojos datos de empleo de julio y la ralentización de la inflación en el mismo mes han reducido sustancialmente la probabilidad de que la Fed suba sus tasas oficiales en septiembre, una probabilidad que se sitúa ahora en el 30% y que hasta hace poco superaba el 50%.

PREOCUPAN LAS TECNOLÓGICAS

Las preocupaciones del mercado no proceden solo de Oriente Medio, ya que el sector tecnológico, el principal motor habitualmente, comienza a mandar señales de alerta, con el Nasdaq liderando las ventas en la jornada del martes.

Ozkardeskaya ve «importante señalar que las grandes empresas tecnológicas son cada vez más vulnerables al panorama macroeconómico global y, más concretamente, a los tipos de interés», mientras que «los últimos informes trimestrales mostraron que los niveles de flujo de caja libre de estas grandes tecnológicas se evaporaron debido al enorme gasto en inteligencia artificial (IA)».

Esta situación, explica, «las hace más sensibles a los costes de financiación a medida que continúan invirtiendo en infraestructura de IA».

«No se trata de una tendencia nueva, pero los informes del segundo trimestre la confirmaron, y esto podría —quizás— limitar el apetito inversor cuando los rendimientos de la deuda aumentan, como ocurre actualmente. De hecho, los rendimientos de los bonos corporativos de estas grandes tecnológicas evolucionan en gran medida en paralelo a los rendimientos de la deuda pública estadounidense a largo plazo», detalla.

En concreto, han indicado que «cuando sube el rendimiento del bono a 10 años, los retornos de los activos corporativos con vencimientos similares tienden a seguir la misma senda».

«Esto ejerce una presión a la baja sobre las valoraciones y, al mismo tiempo, puede aumentar los costes de financiación en un momento en que estas acciones cotizan a precios que descuentan un escenario de perfección», ha comentado.

OTROS MERCADOS

En otros mercados, el petróleo West Texas ha subido un 0,77% ($85,89) y el Brent un 0,42% ($91,42). Por su parte, el euro se ha apreciado un 0,88% ($1,1675), y la onza de oro ha ganado un3,29% ($4.566).

La rentabilidad del bono americano a 10 años ha caido al 4,641% y el bitcoin ha subido un 6,12% ($68.614).

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