El Deportivo de A Coruña ha denunciado de manera pública que los jugadores de la primera plantilla han sufrido «insultos y presiones» durante «las últimas semanas» por parte de «aficionados que pretenden que tomen una posición concreta en asuntos extradeportivos», haciendo alusión al conflicto social latente nacido por las medidas específicas impuestas a los abonados de Marathón Inferior. El club indica que «estas conductas» se han producido «tanto de forma presencial» como a través de redes sociales a través de «su esfera personal y privada».
«En el último encuentro, durante el calentamiento, algunos jugadores recibieron desde un sector de la grada gritos e insultos de manera reiterada, al tiempo que les instaban a tomar partido públicamente a favor de reivindicaciones de una parte de la afición. Esta situación se reprodujo a la salida de los jugadores del Estadio, en presencia de sus familiares», redacta la entidad coruñesa en un comunicado en el que tacha de «inaceptable» cualquier comportamiento de esta naturaleza.
Esta situación, continúa el club, derivó en que posteriormente y tras el encuentro no se permitiesen preguntas sobre ningún hecho que no fuera estrictamente deportivo tanto a Antonio Hidalgo como a Ximo Navarro por parte de los medios que cubren la actualidad diaria del club, llegando a cortar dos preguntas al capitán. El objetivo, «mantenerlos al margen de un tema que nada tiene que ver con ellos y con su desempeño».
El Deportivo afirma que tomará medidas
La entidad coruñesa asegura haber «documentado» los hechos y ponerlos a disposición de los servicios jurídicos del club. Condena «toda manifestación de violencia, intimidación o amenaza dirigida contra los jugadores e cualquier miembro del RC Deportivo«.
Respecto al conflicto social que llevó a buena parte de la grada a realizar una manifestación visual al vestir con camisetas naranjas, el club afirma respetar que los seguidores puedan «expresar su disconformidad» o «formular críticas», sin que estas puedan derivar en insultos.
El club atraviesa un importante conflicto social generado a raíz de la imposición de unas condiciones específicas que afectan a los abonados de Marathón Inferior, consideradas «abusivas» por parte de diferentes colectivos como la Federación de Peñas. El Deportivo recuerda que mantiene «un proceso de escucha activa y ha dado respuesta a varias reivindicaciones de los abonados», habilitando primero un canal de renovación online y, hace unos días, un sistema de cesión y liberación de asientos para Marathón Inferior.
Medidas consecuencia de las sanciones
El Deportivo insiste en que las medidas impuestas en la grada de Marathón Inferior responden al objetivo de paliar el «elevado número de sanciones acumuladas» y no busca «imponer un cambio en la dinámica» de la grada: «No tendrá ningún impacto ni efecto sobre aquellas personas que no incurran en actos o comportamientos contrarios a la normativa vigente«, en alusión a cánticos que puedan incitar a la violencia.













