Pese a que la inflación y la incertidumbre económica actual marcan indudablemente las decisiones de consumo, las vacaciones de verano no se entienden sin los viajes, una prioridad para las familias en busca de bienestar y desconexión. Casi el 95% de los españoles asegura que se irá de vacaciones estivales, según un reciente informe de Oney. Y cerca de 4 de cada 10 españoles (37%) consideran imprescindible que los operadores turísticos o establecimientos les ofrezcan la posibilidad de financiar el viaje o la estancia al reservar las vacaciones, independientemente de que acaben o no utilizando esta fórmula. Esta disponibilidad de financiación es especialmente demandada entre los jóvenes de 18 y 24 años (donde alcanza el 60%) y en los hogares con ingresos mensuales inferiores a 2.000 euros (46%).
Los expertos, eso sí, alertan del estrés financiero que los créditos de consumo pueden ocasionar y aconsejan el ahorro y una buena planificación para poder regresar con tranquilidad.
«La voluntad de irse de vacaciones persiste incluso en situaciones económicas adversas como una recesión, ya que las vacaciones se perciben como una forma de escapar la realidad adversa, aunque sea temporalmente», expone el doctor Roger Pagà Peris, profesor de la UPF-Barcelona School of Management, que añade que «la experiencia de irse de vacaciones es circular y nunca termina«, pues las vacaciones actuales «sirven de experiencia para planear vacaciones futuras todavía mejores».
Fuente: Oney / El Periódico
Priorizar el presupuesto
Jordi Martínez, director de educación financiera del Institut d’Estudis Financers y de la Barcelona Finance School, aconseja que «lo primero que habría que hacer es no priorizar el destino sino el presupuesto». «Nos enamoramos de un lugar por un post en Instagram o porque alguien nos hablan de un lugar magnífico y ya empezamos a planificar el viaje. Primero habría que ver qué importe tenemos disponible y después ver qué viaje encaja en ese importe porque si no nos acabaremos estresando financieramente».
En 2025, el 60% de los viajeros por motivos personales lo hizo solo por España, el 30,9% por España y el extranjero y un 9,1% solo por el extranjero, de acuerdo con la Encuesta de Turismo de Residentes del INE. Para viajar este verano, según el estudio de Oney, el 71% de los españoles financiará una parte del coste con ahorros, mientras que el 15,6% prevén utilizar exclusivamente ahorros. Por el contrario, un 13,2% asegura que no destinará ahorros a sus vacaciones de verano, previsiblemente financiando el viaje con ingresos corrientes o explorando fórmulas de financiación.

Fuente: Oney / El Periódico
Una partida para imprevistos
Una vez encontrado el destino que encaja en el presupuesto, lo ideal es planificarlo en frío. «Unas vacaciones a un lugar nuevo y desconocido van a ponernos en un estado caliente en el que las emociones nos controlan y es más fácil que gastemos sin reflexión», explica Pagà. Por eso resulta importante «calcular cuánto me gastaré en el transporte, en el alojamiento, en las comidas, en el ocio y en una quinta partida de un 10% o 15% del presupuesto dispuesta para imprevistos», secunda Martínez.
El presupuesto medio de los españoles para las vacaciones de verano se sitúa este año en 1.389 euros, un 3,6% más en comparación con 2025. La mayor parte del presupuesto, apunta Oney, irá destinada al alojamiento (582 €), mientras que el ocio supondrá una inversión de 309 €. Después se sitúan el transporte (281 €) y otros gastos (218 €).
«Un presupuesto solo es útil cuando se cumple, y para ello es esencial que controlemos los gastos de nuestras vacaciones a medida que ocurren. Hoy en día existen apps como Spendee o Trabee Pocket que facilitan este proceso», apunta Pagà.
Tarjetas orientadas a viajes
La digitalización también ha hecho evolucionar el uso de la tarjeta durante los viajes en los últimos años. «Ahora se utiliza menos efectivo y más tarjetas móviles, pagos con tablets y relojes. Esto ha hecho cambiar la forma de consumir la tarjeta», expone Xavier Lázaro, Head de Growth y Vinculación de Imagin, que indica que debido a ello «el cliente tiene más control e información a tiempo real de sus tarjetas desde las aplicaciones móviles, lo que ayuda a viajar con más tranquilidad y facilidades por todo el mundo».
Entidades como CaixaBank e Imagin han desarrollado propuestas que permiten extraer dinero y pagar sin comisiones en el extranjero y que, en el caso de las tarjetas orientadas a viajes, combinan esas ventajas con herramientas de control financiero y servicios asociados (seguros, asistencia, financiación) para responder más específicamente a las necesidades financieras de un viaje.
Opciones de financiación
Hasta un 32% de los españoles no pueden pagarse una semana de vacaciones fuera de casa, señala la OCU. Para muchos de ellos, no renunciar a las vacaciones pasa por financiarlas, habitualmente a través de un préstamo personal. Según el barómetro de Asufin sobre créditos al consumo, el 17% de los usuarios solicita un préstamo para viajes y vacaciones, por delante de los destinados a la compra de vehículos, los estudios, la refinanciación o las reformas.
«Si me tengo que endeudar sí o sí, hay que buscar las TAE más bajas posibles haciéndolo compatible con que realmente sean cuotas que pueda asumir», explica Martínez que, eso sí, desaconseja endeudarse para todo lo que sea ocio y apuesta por el ahorro. «Si se necesita liquidez para financiar las vacaciones, lo primero es preguntar en la propia entidad bancaria por la TAE aplicable a un crédito personal y compararla con la de la tarjeta de crédito aplazando el pago unos meses. Si la mejor TAE obtenida es superior al 13% considere la posibilidad de buscar financiación con otra entidad«, aconseja la OCU.
Seguros de viaje
En paralelo, otro producto financiero que gana protagonismo son los seguros de viaje. En caso de viajar a un país que no esté cubierto por la Tarjeta Sanitaria Europea, la OCU advierte que es «esencial tener un seguro con un buen límite de gastos de asistencia media en el extranjero». Conviene también revisar los otros seguros contratados, ya que muchos incluyen una cobertura de asistencia en viaje al extranjero.
Los viajes se contratan cada vez con mayor antelación, apuntan desde CaixaBank, por lo que están más expuestos a cambios. Es por ello que en su propuesta de SegurCaixa Adeslas han ampliado «de forma notable» los supuestos de cancelación, además de reforzar significativamente las coberturas, especialmente en el ámbito internacional, con capitales que pueden alcanzar hasta un millón de euros.
Fuente: El Periódico









