Hansi Flick no es un entrenador al que le guste ofrecer muchos titulares en sus ruedas de prensa, pero sí que tiene muy claro qué debe decir y cómo debe hacerlo para que su mensaje llegue a quien tenga que llegar. La temporada pasada escogió dos frases que todo seguidor del Barça recordará a la perfección.
“Los egos matan al éxito”, dijo tras ver demasiadas cosas que no le gustaban en las primeras semanas de competición. El toque a la plantilla surtió efecto. Los jugadores reaccionaron a tiempo y el equipo blaugrana revalidó la Liga. Después de la eliminación de la Copa del Rey y de la Champions League a manos del Atlético de Madrid, Flick aseguró públicamente que su proyecto necesitaba “líderes”.
“En este deporte todo se decide por pequeños detalles. En este tramo final de temporada es importante tener a todos los jugadores disponibles. De Jong o Raphinha no estaban; no es una excusa, pero es importante. El año pasado teníamos a Iñigo, que estuvo fantástico… necesitamos liderazgo. En los entrenamientos estoy muy contento porque se ve, pero en unos cuartos de Champions necesitas jugadores maduros que asuman ese rol”, argumentó.
Salidas de piezas clave
Si Deco ya afrontaba la presente ventana del mercado de fichajes con esta premisa entre ceja y ceja, las salidas de Robert Lewandowski y Ronald Araujo, dos líderes del vestuario en los dos primeros años de Hansi en el banquillo culé, aún convirtieron en más imperiosa esta necesidad. La llegada de Rodri, que tiene todo el sentido del mundo a nivel deportivo y, además, es una buena oportunidad de mercado a nivel económico, también debe entenderse en esta línea.
Ya explicamos hace unos días en SPORT que el entrenador alemán pidió a la dirección deportiva a jugadores con experiencia y galones tras quedarse sin ‘Lewy’ y Araujo. La plantilla del Barça atesora una calidad enorme, pero es muy joven y necesita de jugadores que aporten madurez y saber estar en los momentos de más presión.
La Champions League es el gran objetivo para la próxima temporada y, sin líderes, es posible que el conjunto catalán repita los errores que lo han condenado en el pasado reciente. Ya son más de diez años sin levantar la ‘orejona’ y los seguidores azulgranas tienen muchas ganas de volver a ganarla.









