La prórroga de la Central Nuclear de Almaraz hasta junio de 2030 no es suficiente para Vox. El vicepresidente de la Junta de Extremadura y consejero de Desregulación, Servicios Sociales y Familia, Óscar Fernández, ha situado este viernes en 2050 el horizonte al que, a su juicio, debería aspirar la planta extremeña.
«Almaraz, sí gracias. ¡Nucleares, sí gracias! El primer paso está dado. Pero solo es el primero, porque el objetivo debe ser 2050″, ha señalado Fernández en un mensaje publicado en la red social X, después de conocerse la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La reacción del dirigente de Vox ha llegado después de que el Boletín Oficial del Estado publicara este viernes la orden ministerial que renueva las autorizaciones de explotación de los dos reactores de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030. La medida deja atrás las fechas de cierre que estaban previstas hasta ahora: noviembre de 2027 para la Unidad I y octubre de 2028 para la Unidad II.
Defensa de la planta
La nueva autorización concede así algo más de dos años adicionales de funcionamiento al primero de los reactores y alrededor de año y medio al segundo. Fernández ha aprovechado el anuncio para reivindicar la posición que Vox ha mantenido durante el debate sobre el futuro de la central y volvió a defender tanto la continuidad de Almaraz como el uso de la energía nuclear.
El vicepresidente extremeño ha asegurado que siempre apostó por ambas cuestiones y ha dado además la bienvenida a «los conversos», en una referencia crítica a quienes, según su interpretación, se han incorporado posteriormente a la defensa de la planta. «Enhorabuena al Campo Arañuelo. Enhorabuena Extremadura», ha concluido Fernández.
La posición expresada por el dirigente de Vox va así bastante más allá de la prórroga aprobada por el Gobierno. Situar el horizonte en 2050 supondría mantener en funcionamiento los reactores durante otras dos décadas respecto a la nueva autorización y abrir de nuevo, en los próximos años, el debate sobre una eventual ampliación de su vida útil.
La propia orden ministerial, sin embargo, limita por ahora la continuidad de las dos unidades a junio de 2030. A partir de esa fecha, cualquier nueva extensión requeriría otro proceso de autorización y, además, el acuerdo de las empresas propietarias de la instalación. Con la decisión conocida este viernes se incumplen por primera vez las fechas iniciales del calendario de cierre nuclear pactado en 2019. Vox, en todo caso, ya coloca su siguiente reivindicación mucho más lejos: Almaraz hasta 2050.
Fuente: El Periódico de Extremadura












