Fue hace prácticamente un año cuando el restaurante Utópico, una valiente apuesta del grupo Atípico en la zona de Romareda, bajó su persiana en el chaflán del número 1 de la avenida Gómez Laguna con vía Univérsitas de Zaragoza. Sus inicios en noviembre de 2021, con la pandemia de covid todavía latente, significaron una nueva vida a un local que durante dos décadas había funcionado bajo la marca El Olimpo de las Ménades -Casa Ménades después-.
Así, la cocina fusión que mezclaba los platos aragoneses con los sabores del mundo siguiendo la estela del hermano mayor, el restaurante Atípico (Lacarra de Miguel, 18), de la mano de David Álvarez y Noe Prades, se abría paso a la gastronomía más tradicional pero de gran solvencia de su predecesor, asentada bajo los cimientos de la experiencia de los años basado en una barra con tapas de toda la vida y menús diarios y de fin de semana también muy apreciados, con varios primeros y segundos a elegir. Entre sus especialidades estaban la cazuela de arroz caldoso con almejas y borrajas, el rodaballo al cava o las costillas de ternasco.
El covid 19 truncó aquel negocio que dio de comer a tantos zaragozanos durante casi 20 años y el cambio de manos tampoco terminó por cuajar, pues la aventura del Utópico duró apenas otros cuatro. Y con el cierre, que llegó por sorpresas para todos aquellos que transitan por estas arterias que unen los barrios de Delicias con Romareda y del entorno de Aragonia con Universidad, la incertidumbre de quién cogería el mando de un local tan icónico.
Interior del restaurante Utópico / Utópico
Los nuevos aires comenzaron a intuirse en el primer trimestre de este 2026, cuando comenzaron los trabajos tanto en el interior del establecimiento, sometido a una reforma integral, como en el exterior, donde las ya desgastadas letras que formaban el nombre del restaurante fueron siendo arrancadas de la fachada. Esta semana, la incógnita ha quedado despejada.
De restaurante fusión a cooperativa de crédito
No será otro bar ni restaurante quien recoja el guante del local de este chaflán, sino una cooperativa de crédito: Cajamar. Sus letreros han comenzado a ser visibles a inicios de esta semana, mientras los operarios que trabajan terminan de dar forma a un interior que ha cambiado la decoración modernista de estilo vintage por la sobriedad propia de una sucursal bancaria.
La apertura de la nueva oficina de Cajamar, que será la segunda en Zaragoza, será el martes 22 de septiembre tras varios meses de obras para adecuar el local
Este giro inesperado sorprende por varios motivos. El primero, por la propia historia de negocios que ha cobijado, vinculado a la hostelería en un lugar muy transitado por estudiantes y universitarios, a escasos metros de las facultades de Ciencias de la Salud y de Ciencias Sociales y del Trabajo, pero también de la Escuela de Idiomas. El segundo, otro hecho casi noticiable, la apertura -y no cierre- de una sucursal bancaria.

Fachada en obras de Cajamar / El Periódico de Aragón
Desde la entidad subrayan precisamente esta circunstancia: «Responde al compromiso por seguir apoyando y acompañando el desarrollo y progreso económico y social de Zaragoza, reforzando su presencia en una ciudad y una comunidad autónoma que destacan por su dinamismo económico y empresarial».
Cajamar cuenta con una oficina en el Coso y, a todos los efectos, significa una expansión más allá del corazón de la capital. Según trasladan, la apertura operativa será el miércoles 16 de septiembre, aunque la inauguración para los clientes no llegará hasta el martes 22 de septiembre. En las oficinas trabajarán cuatro profesionales, «todos ellos vinculados a Zaragoza», indican.

Obras en la nueva oficina de Cajamar / El Periódico de Aragón
Desde la banca cooperativa ven esta expansión como un paso lógico en su modelo de negocio, «especialmente alineado» con el sector agroalimentario y la logística, así como la empresa familiar. «Cajamar no solo aporta financiación al sector agroalimentario, también conocimiento e innovación de manera desinteresada a través de investigaciones y su incubadora de startups para la eficiencia en la gestión de agua, iniciativas agrotech y foodtech, entre otras», explican.
«Esta apertura, que refleja el compromiso de Cajamar con un modelo de banca de proximidad y atención personalizada para empresas, autónomos, profesionales y particulares, anotará una nueva oficina en Aragón, siendo ya ocho las sucursales de Cajamar en esta comunidad autónoma», concluyen.














