El plató de La Hora de La 1 se ha convertido en el escenario de un duro análisis sobre la deriva discursiva de Vox en materia de inmigración. Silvia Intxaurrondo interrumpió la mesa de debate para dar paso a una noticia de última hora: el Ministerio de Igualdad ha denunciado al diputado de Vox, José María Figaredo, ante la Fiscalía. El motivo de esta acción legal es una frase en la que el político instaba, literalmente, a «cazar inmigrantes en Ceuta», unas palabras que la propia periodista no dudó en calificar en directo de vergonzosas.
Ante la gravedad de estas declaraciones, Intxaurrondo quiso lanzar una reflexión política dirigida tanto a los electores como a las formaciones que pactan con la extrema derecha. La comunicadora vasca subrayó que, aunque hasta ahora no sabían que el señor Figaredo quería cazar migrantes, ya lo ha verbalizado, por lo que considera «óptimo» saber qué piensan realmente nuestros políticos para que quien los vote, y sobre todo quien gobierna con ellos, sepa exactamente a quién tiene a su lado en las instituciones.
El debate en la mesa continuó diseccionando la estrategia del partido de Santiago Abascal. Una de las colaboradoras del programa, Marta Monforte, señaló que Vox tiene un serio problema de perspectiva al considerar que España es su coto privado y tratar a Ceuta como si fuera un safari donde ir a cazar. Durante su intervención, criticó duramente la deshumanización sistemática que ejercen sobre este colectivo, refiriéndose a los menores como «menas» y hablando de invasiones como «si se tratara de las Guerras Púnicas», sin importarles en absoluto los dramas humanos ni la pérdida de vidas.
Ni Vox ni Figaredo han inventado nada, los nazis también mandaban a cazar a los judíos, eslavos o gitanos.
Los llamaban subhumanos, como hacen ahora.
Si deshumanizas a un colectivo para ti no son humanos.Pero no vamos a esperar nada de estos neofascistas de mierda y de su… pic.twitter.com/7RBsoU3pbl
— José Vico 🔻🇵🇸🇿🇦 (@josevico4) August 12, 2026
Para evidenciar la demagogia de este discurso, la analista puso sobre la mesa el doble rasero de la formación de extrema derecha. Aseguró que a Vox no le importa el problema de los marroquíes porque solo atienden a sus propios intereses, demostrando una absoluta hipocresía al callar cuando los extranjeros tienen dinero. Según detalló, si quienes llegan a invadir el país son jeques o magnates a bordo de cruceros de lujo, desde la formación política no emiten ni una sola queja.
El análisis más demoledor llegó de la mano de la politóloga Carmen Lumbierres, quien recordó a la audiencia que este tipo de declaraciones no son un hecho aislado dentro del partido. Lumbierres tiró de hemeroteca para recordar el momento en el que el propio Santiago Abascal sugirió que había que bombardear y hundir el barco de rescate Open Arms para que no llegara a las costas españolas. Para la experta, dar un paso más y hablar de cazar personas de una en una es «una salvajada más propia del Ku Klux Klan» que de un partido político de la Europa occidental.
A modo de conclusión, la politóloga advirtió sobre las verdaderas intenciones que se esconden tras esta escalada verbal. Según Lumbierres, Vox no ha venido a las instituciones a gestionar ni a resolver problemas, sino a montar follón y a desestabilizar. Su objetivo principal, aseguró, es generar violencia discursiva, rozando la física, como parte de un movimiento internacional diseñado específicamente para desequilibrar y socavar las democracias desde dentro.















