El «rodriguismo» y un sector de la oposición patrocinado por Estados Unidos, acordaron poner fin a uno de los pilares del derrocado Gobierno de Nicolás Maduro. La mesa de diálogo de la que forma parte Jorge Rodríguez, la actual autoridad de la Asamblea Nacional (AN) y Dinorah Figuera, quien había ocupado ese mismo cargo hasta 2020, convino la renovación total del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). También consensuaron la reforma de la ley orgánica del máximo tribunal y otras leyes constitutivas del sistema de justicia.
Una semana atrás había comenzado formalmente la ronda de conversaciones. Desde ese momento, las partes se declararon en sesión permanente. El encuentro de este miércoles en el Hotel Meliá Caracas arrojó un resultado que antes del 3 de enero, cuando Maduro fue «secuestrado» por un comando militar de EEUU, habría resultado imposible. El acuerdo da cuenta de la diligencia con la que actúan la «presidenta encargada», Delcy Rodríguez, y su hermano, el principal interlocutor de los antiguos adversarios con los que, bajo las actuales circunstancias, converse con extrema amabilidad.
Rodríguez y Figuera se limitaron a leer un comunicado con los primeros puntos acordados que permitirán abrir un nuevo proceso de postulaciones para los 32 cargos de magistrados del TSJ. La máxima instancia judicial fue la encargada en julio de 2024 de validar la reelección de Maduro sin que se presentarán las actas escrutadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE), un organismo que la oposición, en sus diversas expresiones, quiere recomponer desde cero.
Figuera señaló que el cronograma de ejecución de los puntos pactados comenzará este mismo mes «bajo un mecanismo de trabajo continuo que asegure el cumplimiento estricto de cada compromiso».
Levantamiento de las sanciones
A la vez, las representaciones del Gobierno provisional y la oposición confirmaron que se han instalado dos mesas técnicas. La primera destinada a enfrentar la emergencia derivada del doble terremoto que provocó más de 6000 muertos y enormes daños urbanos. «En aras de continuar dando respuesta a las víctimas de estos sismos, se acuerda trabajar en el fortalecimiento de los programas de atención en vivienda, electricidad, salud y recolección de escombros. En este sentido, ambas partes concentrarán esfuerzos en promover la recuperación de los activos de reserva internacional de Venezuela y Inglaterra, estableciendo mecanismos de transparencia, trazabilidad y auditoría en la utilización eficiente de los mismos, para garantizar el bienestar de todos los afectados». En otras palabras, lo que se busca es levantar sanciones que pesaban contra la administración anterior, uno de los objetivos que buscaba el «rodriguismo» con la mesa de diálogo.
La otra mesa se relaciona con el fortalecimiento de la democracia. A comienzos de la semana, Figuera se reunió con familiares para escuchar peticiones y propuestas de organizaciones sociales y sindicatos. Se informó que las delegaciones volverán a encontrarse en de septiembre.
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