Cada vez más jóvenes están cambiando la forma de viajar. Este verano muchos dejarán a un lado los grandes desplazamientos internacionales para descubrir destinos más cercanos, escapadas de pocos días y experiencias repartidas por toda la geografía española. Una tendencia que refleja un cambio de hábitos entre las nuevas generaciones y que abre una oportunidad para impulsar un turismo con mayor impacto económico en ciudades y municipios de todo el país.
Según el estudio ‘Travel Trends 2026’, elaborado por Visa junto a Payment Innovation Hub, el 71% de los menores de 34 años tiene previsto viajar exclusivamente dentro de España, frente al 55% registrado el año pasado.
La tendencia trasciende el comportamiento de los jóvenes. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 85,3% de los viajes realizados por los españoles tiene como destino principal el territorio nacional. Esto supone una oportunidad para que el turismo llegue a nuevos destinos, contribuya a desestacionalizar la actividad y genere valor económico más allá de los enclaves tradicionales.
Una viajera descansa en el hotel. / /
Viajar cerca para disfrutar más
El cambio no responde únicamente a una cuestión económica o de proximidad. También refleja una nueva manera de entender el viaje. Los jóvenes ya no buscan acumular destinos, sino aprovechar mejor cada escapada. Dedican más tiempo a descubrir qué hace diferente a cada lugar, buscan propuestas adaptadas a sus intereses y valoran aquellas experiencias que les permiten conectar con el destino.
Para muchas ciudades y municipios, esta evolución representa una oportunidad. Cada vez más viajeros están dispuestos a salir de las rutas habituales para descubrir propuestas auténticas, lo que favorece que el impacto del turismo alcance también al comercio local, la hostelería y el tejido empresarial de otros territorios.
La forma de preparar el viaje también ha cambiado. Según ‘Travel Trends 2026’, cerca del 90% de los viajeros planifica sus vacaciones con varios meses de antelación y uno de cada dos reserva actividades antes incluso de llegar al destino. Entre los más jóvenes, la tecnología acompaña todo ese proceso. Les ayuda a descubrir nuevos lugares, encontrar recomendaciones adaptadas a sus preferencias y organizar cada etapa del viaje de forma sencilla.
«Estamos viendo una transformación en la forma de viajar, con consumidores que priorizan experiencias más significativas y personalizadas», explica Eduardo Prieto, director general de Visa en España. «Esta evolución eleva el valor del turismo y acelera la digitalización del sector, donde los pagos juegan un papel clave en toda la experiencia. España, gracias a su posicionamiento y capacidad de adaptación, cuenta con una ventaja clara para aprovechar esta tendencia».
«Los consumidores ya están priorizando experiencias más significativas y personalizadas a la hora de viajar»
Una experiencia que empieza antes de llegar
Para muchos viajeros, especialmente los más jóvenes, el viaje ya no empieza al hacer la maleta, sino cuando una inteligencia artificial se convierte en su aliada para explorar destinos, diseñar itinerarios y encontrar las mejores opciones para cada presupuesto. De hecho, según el estudio de Visa, el 58% de los españoles ya confía en la IA para intervenir en sus decisiones o planificar sus viajes, y entre los más jóvenes casi la mitad (48%) está preparada para dar un paso más y permitir que la IA no solo organice el viaje, sino que también gestione los pagos. La tecnología se está convirtiendo así en un compañero de viaje que simplifica cada etapa de la experiencia, desde la inspiración hasta la reserva y el desplazamiento.

Una viajera, a punto de desplazarse para las vacaciones. / /
La digitalización también está ayudando a los destinos a responder a esas nuevas expectativas. Gracias a su red global y al análisis agregado y anonimizado de los datos, Visa ayuda a administraciones y entidades turísticas a comprender mejor cómo se comportan los viajeros, identificar nuevas oportunidades y diseñar estrategias que favorezcan un desarrollo turístico más equilibrado.
En España, esa colaboración ya se materializa en iniciativas desarrolladas junto al Ayuntamiento de Segovia y el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, donde el análisis de datos contribuye a mejorar la planificación turística y reforzar el impacto económico sobre el comercio local. A ello se suma el avance de la movilidad digital, con la expansión del pago directo en el transporte público con tarjeta o móvil en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia o Bilbao, facilitando que residentes y visitantes puedan desplazarse de una forma más cómoda desde el primer momento.
Si este verano millones de jóvenes deciden redescubrir España, el reto será aprovechar esa oportunidad para construir un turismo capaz de generar más valor allí donde llega. Un turismo que beneficie a más destinos, fortalezca la economía local y ofrezca a los viajeros una experiencia cada vez más sencilla, segura y conectada.









