España sigue batiendo récords turísticos, pero las cifras esconden una realidad muy distinta para quienes viven en el país. Mientras los visitantes internacionales llegan con presupuestos cada vez más elevados, muchas familias españolas se ven obligadas a recortar días de vacaciones, buscar alojamientos más baratos o, directamente, renunciar a viajar.
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan con claridad esa brecha: un turista extranjero gasta de media alrededor de 1.300 euros durante sus vacaciones en España, mientras que un español destina apenas unos 360 euros por viaje dentro del país. Además, el 77% de toda la facturación del sector turístico procede ya de los visitantes internacionales.
Durante una intervención en La Tarde de COPE, la jefa de Economía de la cadena, Marta Ruiz, explicó que la pérdida de poder adquisitivo está cambiando la forma de viajar de los españoles, una tendencia que se arrastra desde la pandemia y que continúa agravándose por la inflación.
Primos de diferentes edades disfrutando de unas vacaciones familiares junto al rocoso mar Mediterráneo durante un soleado día de verano.
Cada vez más españoles recortan sus vacaciones
La subida del coste de la vida está obligando a muchas familias a modificar sus planes. Según explicó Marta Ruiz, «solo el 22% de los trabajadores está viajando estos días de la misma manera en la que lo hizo el verano pasado».
El resto ha tenido que ajustar el presupuesto de una u otra forma. Un 40% reduce los días de estancia en hoteles o apartamentos y un 37% opta por destinos más económicos o por alojamientos más baratos.
Esta realidad también la perciben los profesionales del sector turístico. Daniel, director de un hotel situado en primera línea de playa en Benidorm, aseguró que «el turista español continúa reduciendo la duración de estancias y muestra una mayor demanda de servicios como la pensión completa o las bebidas incluidas con el objeto de controlar mejor el presupuesto de sus vacaciones».

El ingreso por el turismo en España ha cambiado estos años
Ante este cambio de comportamiento, muchos establecimientos están adaptando su oferta con paquetes más flexibles y opciones que permitan a los clientes conocer de antemano cuánto van a gastar. La evolución de los precios explica buena parte de estos cambios de hábitos. Según recordó Marta Ruiz, los datos del INE muestran que hoteles y restaurantes se han encarecido un 30% desde la pandemia.
La restauración también está notando ese cambio de comportamiento de los consumidores. José María, propietario de varios establecimientos en Murcia, explicó que «la gente va observando más el tema de los precios porque son muy modificables», en referencia a cómo los clientes comparan mucho más el coste de cada comida antes de decidir dónde sentarse.
Todo ello provoca que muchas familias intenten cerrar el presupuesto antes incluso de salir de viaje para evitar gastos inesperados.
El turista español continúa reduciendo la duración de estancias y muestra una mayor demanda de servicios como la pensión completa o las bebidas incluidas con el objeto de controlar mejor el presupuesto de sus vacaciones»
Jefa de Economía de COPE
Los turistas extranjeros sostienen el crecimiento del turismo en España
Mientras el consumo nacional se mantiene prácticamente estancado, el gasto de los visitantes internacionales continúa creciendo.
Según los datos expuestos durante el programa, los turistas españoles gastaron alrededor de 40.300 millones de euros en 2025, prácticamente la misma cifra que el año anterior. Sin embargo, ese estancamiento se produce en un contexto de precios mucho más altos, lo que significa que las familias disfrutan de menos vacaciones o consumen menos servicios.
En cambio, los turistas extranjeros desembolsaron 135.000 millones de euros durante ese mismo año, un 7% más que en el ejercicio anterior.
La consecuencia es clara: actualmente el 77% de toda la facturación del sector turístico español depende ya del gasto de los visitantes internacionales. La comparación entre ambos perfiles evidencia el diferente poder adquisitivo.
Según explicó Marta Ruiz, un español dispone de un presupuesto medio de unos 360 euros para sus vacaciones dentro del país, mientras que el gasto medio de un turista extranjero que visita España ronda los 1.300 euros.
La periodista matizó que parte de esa diferencia responde al propio coste del desplazamiento y de las estancias internacionales, aunque reconoció que la distancia económica entre ambos perfiles resulta evidente.

Los turismos más frecuentes son Alicante, Baleares y Andalucía
Británicos y alemanes, dos de los principales mercados emisores hacia España, cuentan con una capacidad de gasto superior, lo que les permite mantener un nivel de consumo mucho más elevado durante sus vacaciones.
La pérdida de poder adquisitivo no afecta por igual a todos los trabajadores. Según la encuesta citada durante el programa, son las personas de entre 25 y 44 años las que más están modificando sus vacaciones. Ocho de cada diez reconocen haber cambiado sus planes.
También existen diferencias entre comunidades autónomas. Los trabajadores canarios son quienes más acusan el incremento de los precios debido al sobrecoste que supone la insularidad, mientras que los asturianos son los que menos han alterado sus vacaciones este verano.
En un contexto marcado por la inflación y el aumento del coste de la vida, los datos muestran que el turismo español continúa creciendo gracias al empuje de los visitantes extranjeros, mientras cada vez más hogares nacionales ajustan sus vacaciones para intentar que las cuentas cuadren.














