La refinería de A Coruña contará con una nueva instalación de producción de hidrógeno verde, es decir, sintetizado a partir de energías renovables. Como ya publicó este diario, el Estado le concedió una ayuda de 133,4 millones de euros a Repsol para apoyar una futura planta en el complejo industrial que permitirá producir decenas de miles de toneladas en los próximos años, pero la compañía petrolera estaba evaluando si aceptar los fondos, que están condicionadas a que desarrolle el proyecto en plazos determinados. La empresa declaró este jueves a LA OPINIÓN que «Repsol acepta esta ayuda a la producción». Esta es la segunda ayuda para producir hidrógeno en la comarca coruñesa que recibe Repsol este año, pues el Estado repartió 170 millones europeos a la petrolera e Ignis para su proyecto conjunto de Valle del Hidrógeno, si bien este es un proyecto diferente. A Repsol le correspondieron 40,8 millones.
La instalación, que lleva por nombre Atlas Electrolyser Plan, producirá hidrógeno renovable con una potencia de electrólisis de 50 megavatios, y estará en las propias instalaciones de la refinería. El objetivo es emplear este producto en el complejo industrial en vez de hidrógeno gris, esto es, procedente de combustibles fósiles. De acuerdo con las condiciones de la ayuda del Estado, Repsol tiene dos años para conseguir la autorización ambiental integrada para el proyecto, y, como máximo, cinco años para iniciar las operaciones.
Más de dos euros por kilo producido
La subvención no se destinará a la construcción de la fábrica, sino que subvenciona la producción del propio hidrógeno. Repsol prevé producir 60.634 toneladas de gas en diez años, con lo que el Estado apoyará el proceso con unos 2,2 euros por cada kilo manufacturado. La compañía tendrá que justificar el rendimiento de las instalaciones cada seis meses.
De acuerdo con el propio Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, esta cartera repartió más de 233 millones de euros para financiar proyectos que se habían presentado a la tercera subasta general del Banco Europeo del Hidrógeno pero que no recibieron fondos. Así, el Estado activó una segunda subasta, dotada con hasta 440,5 millones de la UE, y por el momento se ha dado el visto bueno a tres. La planta coruñesa es la que tiene más potencia y recibe más fondos, pero también se conceden 50,2 millones de euros para una plata de Doña Urraca Energy en Albacete, con 30 megavatios, y 49,8 millones a otra de Repsol en Ciudad Real de algo menos de 12,3 megavatios.
Valle del Hidrógeno
Repsol también había concurrido a una ayuda pública diferente a través del proyecto Valle del Hidrógeno, una iniciativa conjunta con la multinacional energética Ignis, aunque con proyectos independientes, para sintetizar hidrógeno renovable en la comarca. Ignis estudió en su momento sintetizar hidrógeno en Agrela, en la finca que ocupaba Alcoa, y llevarlo al puerto exterior de punta Langosteira para utilizarlo como producto en otra planta que sintetizará amoníaco. Actualmente la compañía busca instalaciones alternativas a la de Agrela, si bien mantiene el proyecto de los muelles exteriores.
El proyecto de Repsol incluido en el Valle del Hidrógeno, según la propia compañía, también se dedicaría a abastecer a la refinería. De acuerdo con fuentes de la empresa, su plan consistía en construir un electrolizador, un aparato para sintetizar hidrógeno a través del agua utilizando electricidad de fuentes renovables y sin emitir dióxido de carbono, y que Ignis tendrá otro diferente. La ayuda subvención que recibió Repsol en esta línea fue de 40,8 millones, sobre un coste total de de 116,5 millones. La petroquímica señala que el hidrógeno renovable es «esencial» para alcanzar su objetivo de descarbonizarse y llegar a «ser una compañía cero emisiones netas en 2050»
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