Con el objetivo de reducir la siniestralidad en las carreteras durante una de las épocas con mayores desplazamientos anuales, la DGT ha puesto en marcha un dispositivo especial de vigilancia. Esta iniciativa se enmarca dentro de una campaña coordinada por la red europea de vigilancia policial RoadPol y estará vigente hasta el próximo domingo 9 de agosto.
La gran novedad de este despliegue es la incorporación de cinco puntos de control distribuidos en las provincias de Segovia, Albacete y Soria. Estos nuevos dispositivos se tratan de un cinemómetro fijo y dos controles de tramo bidireccionales. Durante el primer mes de operatividad, únicamente se enviarán comunicaciones informativas, sin penalización económica ni pérdida de puntos.
Refuerzo de la vigilancia
El operativo cuenta con un despliegue masivo en el que participan activamente los agentes de tráfico de la Guardia Civil, junto a los efectivos de las distintas policías autonómicas y locales. Las labores se intensificarán en todo tipo de vías, desde autopistas y autovías hasta tramos urbanos. Se prestará especial atención a las carreteras convencionales, donde estadísticamente se concentra el mayor número de accidentes graves vinculados a la velocidad inadecuada.
La necesidad de estas medidas viene respaldada por las impactantes cifras de siniestralidad registradas en lo que va de año. En este periodo, el exceso de velocidad ha estado presente en 307 accidentes mortales, lo que representa el 22% del total de fallecimientos. Estos datos consolidan a la velocidad como el tercer factor concurrente más letal al volante, situándose únicamente por detrás de las distracciones y del consumo de sustancias.
Seguridad vial y consecuencias legales
Desde el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte se enfatiza el impacto que tiene reducir la velocidad de circulación. Según el organismo, aminorar la marcha tan solo 1 km/h permitiría salvar más de 2.200 vidas al año en las carreteras de la Unión Europea. Por el contrario, circular a 10 km/h por encima del límite establecido incrementa hasta un 220% el riesgo de sufrir un siniestro.
Las autoridades recuerdan que sobrepasar los límites estipulados no solo conlleva multas administrativas, sino que también puede derivar en responsabilidades penales. Según el artículo 379 del Código Penal, superar en 60 km/h el límite en vías urbanas o en 80 km/h en carreteras interurbanas constituye un delito castigado con penas de prisión, trabajos comunitarios o la privación al derecho de conducir.








