Respondiendo con raza y decisión tras encajar el lunes ante Dinamarca su primera derrota en el campeonato (32-30), España ha ahuyentado los fantasmas de una posible eliminación y, en el último partido de la segunda fase, ha superado a Polonia por el mismo resultado (32-30) para acceder a los cuartos de final y seguir en la pelea por las medallas en el Europeo sub-18 de Serbia.
En otro notable partido colectivo, Adrián Sola ha sobresalido de nuevo como líder natural del equipo, unos galones que se ha ganado a pulso tras una última temporada metido ya de lleno en la disciplina del Barça de Carlos Ortega: el navarro ha colaborado en el curso inmaculado de los azulgrana, el pleno de siete títulos con el colofón final de la Champions.
Sola forma en el Barça la pareja de extremos derechos junto al titular habitual, Aleix Gómez, pero su peso es mayor en los ‘Hispanos’ juveniles porque el técnico Javi Márquez cuenta con él en la primera línea para sacar todo el jugo a su zurda como lateral derecho.
Con ese rol definido, Sola ha sido el máximo goleador en cuatro de los cinco encuentros de España y en tres ha llegado a los 10 tantos, contra Islas Feroe (10), Dinamarca (12) y Polonia (10). En total lleva 41, una media de 8,2 por partido. Adrián está en la lucha por el ‘pichichi’, de momento en manos del israelí Yonathan Pelach con 56.
El azulgrana está rodeado de compañeros muy competitivos y, entre todos, han colocado con solvencia a España en los cuartos de final. El central Jakub Moryto empezó mandando para Polonia (3-5 en el 8′), pero Sola niveló las cosas con su cuarto tanto (8-8 en el 20′) y Guillem Purull, extremo del BM Granollers, puso dos arriba a la selección al aprovechar una doble exclusión a Steczek y Wisniewski: 10-8 en el 22′ antes del 16-14 del descanso ya con siete dianas de Adrián.











