La Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern ha autorizado finalmente el uso de la Pinada de Santa Ponça, en Calvià, para las celebraciones de las fiestas del Rei en Jaume, poniendo fin a semanas de tensión entre el Ayuntamiento y las ‘colles’ participantes.
La resolución llega después de una intensa polémica surgida a principios de julio, cuando las ‘colles’ de Moros i Cristians amenazaron con no desfilar si no se permitía mantener la tradicional acampada en la Pinada, un elemento central de estas fiestas desde hace años.
Los colectivos denunciaban entonces la falta de avances por parte del Consistorio para obtener los permisos necesarios y defendían que “sin Pinada no hay desfile”, al considerar imprescindible este espacio para el desarrollo de los campamentos festivos.
El conflicto tenía su origen en los informes desfavorables por el impacto ambiental sobre el sistema dunar de la zona, que habían llevado a plantear alternativas como trasladar la acampada a la playa de Santa Ponça o a otros emplazamientos. Sin embargo, las ‘colles’ rechazaban estas opciones al entender que rompían con la tradición de unas fiestas que recrean el desembarco del rey Jaume I en 1229 y que tienen en la Pinada uno de sus escenarios clave.
Con la autorización ahora concedida, el Ayuntamiento de Calvià logra desbloquear la situación y dar respuesta a las demandas de las ‘colles’, al tiempo que introduce limitaciones para garantizar la protección ambiental del entorno. El alcalde, Juan Antonio Amengual, ha señalado que la resolución permite “delimitar claramente los perímetros de acampada y proteger adecuadamente el sistema dunar”, compatibilizando tradición y conservación.
La autorización permite mantener el uso habitual de la Pinada durante las fiestas, aunque con condiciones estrictas: la acampada se limitará a una zona central acotada, se instalarán cerramientos para proteger las áreas de mayor valor ecológico y se prohíbe totalmente el uso de fuego o la instalación de estructuras que puedan compactar el suelo.
Las fiestas del Rei en Jaume, consideradas las más emblemáticas del municipio, reúnen cada año a cientos de participantes en torno a la recreación histórica de moros y cristianos y dependen en gran medida de la implicación de las ‘colles’, lo que explica la dimensión del conflicto vivido en las últimas semanas.
Con este acuerdo, el Consistorio confía en reconducir la situación y garantizar el desarrollo normal de unas celebraciones clave para la identidad cultural de Calvià.
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