El Valencia CF sabe desde principio de verano la urgencia que tiene de reforzar el juego exterior. Con la posición de lateral derecho desierta y las bajas en los extremos, los deberes eran claros: había que firmar jugadores de banda con nivel titular, pero una vez más la demora del club a la hora de acometer operaciones importantes, y ahora también la lesión de Luis Rioja, sitúa al equipo en una situación de riesgo máximo cuando restan algo menos de tres semanas para empezar LaLiga.
En estos momentos el equipo solo tiene en plantilla a un extremo del primer equipo disponible, un Ryunosuke Sato que está jugando toda la pretemporada en banda izquierda aunque su tendencia natural es la de participar en el juego interior. Sin Rioja y tras las salidas de final de temporada, el equipo de Carlos Corberán tiene un problema muy serio de efectivos para armar un once de garantías.
Sato y Rioja contra el CD Castellón / F. BUSTAMANTE
El Plan ‘B’ es Danjuma u Otorbi
En plantilla están los planes ‘B’ de Arnaut Danjuma, que solo ha rendido esta pretemporada jugando como ‘9’ y que pasó al ostracismo como extremo por su inconsistencia y falta de trabajo defensivo, y de David Otorbi, jugador de la cantera. La situación es muy delicada para un equipo que deberá firmar una necesidad que lleva tiempo arrastrando y que requiere de una subida de nivel después de las últimas temporadas, en las que el Valencia ha tenido un flagrante problema de producción ofensiva, profundidad y desborde.
Problema extra a la falta de lateral diestro
La baja de Rioja, además, también hace más sensible el problema del lateral derecho. El andaluz es el perfil más físico y el que permite al equipo jugar con ‘carrileros’ en fase ofensiva al abrir el campo a la misma altura que el lateral zurdo mientras el lateral diestro cierra como tercer central, que es el plan ‘B’ más sólido a no tener un lateral diestro específico.














