Memphis Depay no llegó a Brasil para pasar inadvertido. Desde que aterrizó en São Paulo, el neerlandés ha vivido su etapa en el Corinthians como una estrella que trasciende el fútbol. El exjugador del Barça y del Atlético de Madrid ha vivido momentos de todo tipo: goles, títulos, música, mensajes crípticos y también muchas polémicas. La gran mayoría de ellas han estado marcadas por sus altísimas exigencias y por su lujoso estilo de vida.
El neerlandés también ha dado espectáculo dentro del campo. En la final del Campeonato Paulista de 2025 contra el Palmeiras puso en jaque a la CBF al subirse sobre el balón, un gesto técnico que los rivales interpretaron como una provocación y que terminó en pelea. La CBF aclaró después que esa acción debía castigarse con tarjeta amarilla y libre indirecto, mientras Memphis respondía reivindicando el ‘jogo bonito’ en la tierra del ‘jogo bonito’.
AME632. BRASILIA (BRASIL), 01/02/2026.- Memphis Depay de Corinthians reacciona este domingo, durante un partido por la final de la Supercopa de Brasil entre Flamengo y Corinthians, en el estadio Mané Garrincha, en Brasilia (Brasil). EFE/ Andre Borges / Andre Borges / EFE
También ha tenido roces con su propio club. En julio de 2025 faltó a un entrenamiento sin permiso porque la entidad le debía dinero. El Corinthians aceptó sus quejas y dio el asunto por cerrado, pero también señaló que afrontaba dificultades económicas y que le había pedido al jugador algún gesto para ayudar, como cambiar de residencia y abandonar una suite que le cuesta al club 40.000 euros mensuales.
Palco privado y dos días para organizar eventos en el estadio
Ahora, su nombre ha vuelto al foco mediático por la renovación que se está negociando. Según Gazeta Esportiva, el jugador neerlandés pidió varias condiciones para estampar su firma, como disponer de un palco privado en el Neo Química Arena, utilizar el estadio durante dos días para organizar eventos privados y recibir, a través de su equipo, el 50 % de los ingresos generados.
Las exigencias de Memphis, según el citado medio, no terminaron ahí. También pidió cobrar parte del premio de un futuro Mundial de Clubes aunque ya no perteneciera a la plantilla, al considerar que ha sido una pieza clave en la reconstrucción del club. Además, exigió el 20 % de las primas que el Corinthians reciba por cada título. Ambas propuestas fueron rechazadas.

Memphis Depay celebra el gol que dio la Copa do Brasil al Corinthians / Andre Coelho
En el apartado económico, el paquete total no es menor. Memphis pidió 12 millones de euros en salarios, prima de fichaje y derechos de imagen, además de otros 2,4 millones de euros que el club se comprometería a abonar mediante acciones de marketing. En total, la operación se acercaba a los 14,4 millones de euros.
Cuando el acuerdo parecía avanzar, su entorno exigió nuevas condiciones: un aumento del 10 % destinado al agente, garantías sobre los ingresos comerciales y fuertes penalizaciones si el Corinthians vuelve a retrasarse en los pagos. Conviene recordar que el club arrastra, además, una deuda cercana a los 7,7 millones de euros, que podría elevarse hasta los 13,2 millones con intereses y multas.
En Brasil, Memphis ha dado fútbol, espectáculo y mucho de qué hablar. Ha ganado títulos y ha conquistado a una parte de la grada, pero también ha provocado escenas de tensión y ha recibido duras críticas.













