Las Cuencas siguen siendo una de las zonas de Asturias con el precio de vivienda más asequible, pero “ya no hay los chollos de hace unos años”. En 2026 es complicado encontrar un piso de 25.000 o 30.000 euros en Mieres o Langreo, algo habitual no hace mucho, especialmente en barriadas mineras. Según los profesionales del sector, los compradores procedentes de otras comunidades autónomas están contribuyendo a transformar el mercado.
Una vecina de Mieres consulta la oferta de una de las agencias inmobiliarias de la localidad. / LNE
Juan Carlos Elías Casal, con agencia inmobiliaria en el Nalón, Caudal, Oviedo, Gijón y Mieres, y por tanto, conocedor del sector, sostiene que la realidad que observa cada día en las operaciones de compraventa difiere de la imagen que puede desprenderse de algunas estadísticas coyunturales. «Lo que vemos es que ya no quedan aquellos chollos que había hace cuatro o cinco años. Un piso con ascensor que entonces podía comprarse por 35.000 euros hoy arranca fácilmente en 60.000», explica.
El perfil del comprador ha cambiado en los últimos años. Ya no es principalmente un vecino de las propias Cuencas. «Antes era habitual que una pareja de Ujo comprara en Mieres o que la gente de Mieres cambiara de vivienda dentro del propio concejo. Eso cada vez se ve menos. Ahora aparecen compradores de Madrid, Sevilla o incluso del extranjero», afirma Casal.
Elías Casal pone ejemplos recientes. Una de las últimas operaciones que cerró en los últimos días en una notaría de Mieres correspondía a una vivienda en Cabañaquinta (Aller) vendida por unos propietarios de Santander y adquirida por una pareja procedente de Sevilla. En otra, también esta misma semana, un propietario residente en Argentina vendió un inmueble en Mieres que terminó en manos de un comprador madrileño. Una tercera operación en Moreda tuvo como protagonista a un comprador rumano. Casos que hace apenas unos años eran excepcionales y que ahora empiezan a repetirse con frecuencia.
Mercado competitivo
Aunque los precios han subido de forma notable, las Cuencas siguen siendo un mercado muy competitivo frente a las grandes ciudades. Mientras en Gijón una vivienda para reformar puede arrancar en cifras cercanas a los 300.000 euros, en Mieres, Langreo o Laviana todavía es posible acceder a inmuebles por cantidades muy inferiores.
«La diferencia de precio sigue siendo enorme y eso atrae a mucha gente», señala Elías. Parte de esos compradores buscan una vivienda habitual, otros una segunda residencia y también existe un creciente interés inversor. «Se está comprando para reformar, para alquilar y para volver a vender. Hay mucha vivienda que se está recuperando y volviendo al mercado», indica.
Ese fenómeno se aprecia en numerosas localidades de las Cuencas. Barrios y núcleos como Tuilla, Sama o La Felguera registran una actividad que hace algunos años resultaba impensable. Según los profesionales del sector, prácticamente todo lo que se encuentra en buenas condiciones acaba encontrando comprador.
Todo esto no significa que el mercado atraviese una etapa de euforia. De hecho, Elías reconoce que las ventas han perdido algo de velocidad respecto al pasado año. «No se vende con la misma alegría que en 2025, pero no porque falten compradores, sino porque los precios son más altos y la gente se lo piensa más», explica.
Descenso coyuntural
Los datos difundidos recientemente por el portal inmobiliario Fotocasa reflejan precisamente una moderación en Mieres y Langreo durante el segundo trimestre del año. Sin embargo, el propio sector interpreta esa evolución como una pausa dentro de una tendencia de fondo claramente alcista. No en vano, los precios continúan situándose muy por encima de los registrados hace un año.
Para Elías, la conclusión es clara: las Cuencas han dejado de ser el territorio de los grandes chollos inmobiliarios. «Ya no existen aquellos pisos de 20.000 o 25.000 euros que se encontraban con facilidad. Lo que queda es más caro porque el mercado ha cambiado», resume.
Aun así, considera que el atractivo de la comarca seguirá siendo importante durante los próximos años. «Nunca vamos a tener los precios de Oviedo o Gijón y esa diferencia es la que está trayendo compradores de fuera», concluye.
Las Cuencas se han convertido así en una alternativa residencial para compradores procedentes de distintos puntos de España que buscan precios todavía asequibles, buenas comunicaciones y una calidad de vida difícil de encontrar en las grandes áreas urbanas.
Los datos publicados por Fotocasa apuntan, no obstante, a una cierta moderación del mercado inmobiliario de las Cuencas durante el segundo trimestre del año. Entre abril y junio, Mieres registró una caída del 7,3 por ciento en el precio de la vivienda de segunda mano, mientras que Langreo anotó un descenso del 6,2 por ciento. Se trata de las mayores bajadas registradas en Asturias durante ese periodo y convierten a ambos concejos en las únicas excepciones dentro de una comunidad autónoma donde los precios continuaron creciendo de forma generalizada.
La media de Asturias
La evolución contrasta con la del conjunto de Asturias, donde el precio de la vivienda usada aumentó un 2,6 por ciento respecto al trimestre anterior y alcanzó un incremento interanual del 17 por ciento, uno de los más elevados del país. Según el portal inmobiliario, la escasez de oferta disponible y el creciente atractivo residencial de la región continúan impulsando los precios al alza en la mayor parte del territorio asturiano.
Pese a esa corrección puntual, los datos también reflejan que la tendencia de fondo en las Cuencas sigue siendo positiva. En comparación con junio de 2025, el precio medio de la vivienda es actualmente un 13,3 por ciento más elevado en Mieres y un 17,3 por ciento superior en Langreo. Es decir, aunque el mercado haya dado un pequeño respiro durante los últimos meses, los precios actuales se sitúan claramente por encima de los registrados hace apenas un año.
El metro cuadrado más barato
Además, Mieres y Langreo continúan ofreciendo algunos de los precios más bajos entre los principales municipios asturianos. El metro cuadrado se sitúa en 1.241 euros en el caso de Mieres y en 1.092 euros en Langreo, cifras muy alejadas de las de localidades como Llanes, donde supera los 3.200 euros por metro cuadrado, o Gijón y Oviedo, donde ronda o supera los 3.000 euros. Una diferencia que, según coinciden los profesionales del sector, sigue convirtiendo a las Cuencas en una alternativa especialmente atractiva para compradores procedentes de otras comunidades autónomas, para inversores y para quienes buscan una segunda residencia a precios todavía asequibles.
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