La Junta flexibilizará el cumplimiento de las obligaciones y criterios de admisión para optar a determinadas ayudas de la Política Agraria Común (PAC) en base a un acuerdo del pasado mes febrero, por el que se declaró «excepcional» la campaña agrícola 2025/2026 y por el que se decidió habilitar medidas para apoyar al sector agrario en la comunidad.
En una resolución publicada este viernes, la Junta reconoce que las elevadas temperaturas y los episodios de viento que se han registrado en la fase final del cultivo han provocado importantes daños en el cereal, con afecciones mecánicas en las espigas y el desprendimiento de los granos antes de la recolección. Asimismo, en las parcelas con el cultivo sobremaduro, las rachas de viento han favorecido el desgrane anticipado y la caída del grano al suelo.
Como consecuencia de esta situación, las parcelas mantienen una elevada disponibilidad de alimento para la avifauna hasta el inicio de las labores preparatorias de la siguiente campaña agrícola. Además, el maraño generado tras la recolección constituye un refugio natural que protege a estas especies frente a los depredadores, por lo que se preserva el objetivo ambiental perseguido por esta práctica.
Tras la evaluación técnica realizada por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, se ha constatado que estas circunstancias permiten mantener la efectividad del ecorrégimen de biodiversidad, haciendo compatible la conservación de los valores ambientales con la necesaria adaptación a la realidad agronómica de la campaña.
«Zonas no cosechadas»
Para dar respuesta a esta situación, la resolución autoriza la recolección de las superficies declaradas como «zonas de no cosechado de cereal» acogidas a esta práctica correspondientes a la campaña 2026 a partir de este sábado 1 de agosto, siempre que se respeten diversas condiciones.
Entre otras, los cordones de paja resultantes tras la recolección del cereal deberán mantenerse sobre el terreno, al menos, hasta el 1 de septiembre de 2026, no permitiéndose la utilización de mecanismos picadores de paja. Además, deberán conservarse en bandas distribuidas por toda la parcela y no se podrán realizar labores sobre el terreno antes del primer día de septiembre, al margen de conservar fotografías georreferenciadas de las parcelas agrícolas objeto de recolección que acrediten la existencia de alimento para la avifauna en el suelo.
Las comarcas agrarias situadas al sur del río Duero han sido las más afectadas por las adversas condiciones meteorológicas de la presente campaña. Por este motivo, la delimitación territorial de aplicación de la resolución serán las comarcas agrarias de Sayago y Bajo Duero en la provincia de Zamora; Arévalo-Madrigal y Ávila, en la provincia de Ávila; Vitigudino, Ledesma, Salamanca, Peñaranda de Bracamonte, Fuente de San Esteban y Alba de Tormes, en Salamanca; Cuéllar, Sepúlveda y Segovia, en la provincia de Segovia; Campo de Gómara y Arcos de Jalón, en Soria y la comarca Sur, en Valladolid.
En la actualidad, los servicios técnicos de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, están valorando la evolución en otras zonas para ampliar el ámbito territorial de esta resolución en próximas fechas.
Con esta actuación, la Junta de Castilla y León mantiene la línea de aplicar la PAC con criterios de flexibilidad cuando concurren circunstancias excepcionales, ofreciendo seguridad jurídica a los agricultores y evitando penalizaciones derivadas de situaciones climáticas extraordinarias, al tiempo que garantiza el mantenimiento de los objetivos de protección de la biodiversidad y conservación del medio natural.
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