Cada día que pasa, Infantino se queda más solo. Su idea de privatizar el Mundial a través de la creación de la FFE (FIFA Forward Enterprise), vendiendo parte del torneo a fondos de inversión y empresas, no ha gustado en absoluto. La UEFA fue la primera en pronunciarse en contra e incluso ha decidido boicotear todas las competiciones organizadas por FIFA, incluido el Mundial, si finalmente la FIFA lleva a cabo su plan.
El organismo liderado por Ceferin no se ha quedado solo, y tanto la AFC, confederación asiática, como CONCACAF, la norteamericana, han apoyado el boicot de la UEFA, lo que implica que ni la federación de Estados Unidos está de acuerdo con el plan. Desde África y Oceanía, la CAF y la OFC evaluarán la propuesta en una reunión la próxima semana, mientras que en Sudamérica no hay noticias sobre qué hará CONMEBOL.
Infantino ha intentado defenderse, aclarando que «nadie está vendiendo el fútbol» y que «es algo que la FIFA jamás se contemplaría». No obstante, no todo el mundo dentro del organismo está de acuerdo con las últimas declaraciones del presidente, pues uno de sus principales asesores, Carlos Cordeiro, ha decidido dimitir tras conocer los planes de la privatización del Mundial.
Carlos Cordeiro, en una intervención en un congreso de la FIFA / FELIPE TRUEBA
Cordeiro no era un empleado cualquiera dentro de la FIFA, pues se trataba de una de las personas que formaba parte del círculo más cercano a Infantino, por lo que su dimisión es un golpe duro para los planes de la creación de la FFE.
El asesor ha publicado un comunicado en el que se desvincula tanto de la FIFA como de la idea de privatizar el Mundial: «No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial».
«Permítanme ser claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de manera inequívoca. Es un mal acuerdo para las Asociaciones Miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo del deporte.”
Cordeiro cierra el comunicado animando a más trabajadores de la FIFA a posicionarse en contra de la idea: «Ha sido un privilegio inmenso servir a la FIFA durante más de cinco años y trabajar junto a personas dedicadas y con principios, que sienten una profunda pasión por el fútbol. Espero que ellos también alcen la voz, porque las decisiones de esta magnitud deben tomarse en beneficio del fútbol, no de quienes se benefician de él.»
Infantino pierde a un aliado clave, no solo en lo deportivo, también en lo político, pues Cordeiro es asesor también para la Casa Blanca de Donald Trump. Infantino cada vez se queda más solo, pero por ahora, no da marcha atrás con su rocambolesco plan.














