Gonzalo Bernardos es uno de los economistas más populares de España por los consejos que ofrece sobre la situación económica del país. No obstante, en muchas ocasiones sus declaraciones están en el punto de mira, ya que suelen ser polémicas, especialmente cuando comparte sus opiniones en su cuenta personal de X o en los platós de televisión.
Ayer, el profesor de la Universidad de Barcelona compartió una nueva reflexión a través de su cuenta personal de X, antes conocido como Twitter, donde desveló uno de los problemas más importantes que tienen los estudiantes universitarios que van a estudiar lejos de su lugar de residencia.
El economista aseguró que el principal reto es «encontrar una vivienda donde residir con algunos de sus compañeros». Asimismo, no dudó en señalar cuál es el origen del problema: «La escasez de viviendas en alquiler es la culpable«.
Por otro lado, Bernardos explicó que «para el Gobierno del Estado y de las Comunidades Autónomas la solución es crear más residencias estudiantes», debido a que «los que así piensan no saben que la mayoría de estudiantes, después del primer año de universidad, les gusta más compartir piso«.
El profesor de la Universidad de Barcelona quiso dejar claro que «el lugar donde más difícil es encontrar una vivienda de alquiler es Barcelona«. El principal motivo que destacó en X «es por el control de alquileres y porque el casero está obligado a cobrar lo mismo por una vivienda alquilada a un estudiante que a cuatro».
«Como os podéis imaginar, el resultado es el obvio: el propietario de la vivienda solo la alquila a uno y le prohíbe expresamente que vivan de forma permanente más personas en ella. Si incumple la cláusula, el casero puede rescindir el control de alquiler», recalcó en la red social de Elon Musk.
El colaborador de ‘LaSexta Xplica’ informó que en la Ciudad Condal «muchos másteres y postgrados están perdiendo alumnos por la escasez de viviendas de alquiler generadas por una desastrosa legislación«.
Por último, el profesor de la Universidad de Barcelona desveló quiénes son los perjudicados por esta situación: «Son muchos: universidades, comercios, bares, restaurantes y lugares de ocio».












