Casi tres años después de que la Generalitat adjudicara por 153.465 euros la redacción del proyecto, la futura pasarela ciclopeatonal sobre el Millars entre Vila-real y Almassora ya tiene definido su trazado y diseño. Para dar a conocer a los vecinos sus principales características, el ayuntamiento de Almassora acogió este miércoles un taller de participación pública y este jueves está previsto lo mismo en Vila-real.
El documento concreta una estructura de 5,5 metros de ancho, situada aguas abajo y a diez metros del Pont Nou, que formará parte de un itinerario iluminado de aproximadamente dos kilómetros entre ambos municipios. La nueva conexión reservará tres metros para un carril bici bidireccional y otros 2,5 metros para el paso de peatones.
La pasarela contará con un tablero de hormigón apoyado sobre una estructura metálica de tonalidad oxidada y su diseño buscará integrarse con los arcos del histórico Pont Nou, declarado bien de interés cultural (BIC). La iluminación se incorporará directamente a las barandillas para evitar la colocación de farolas y reducir el impacto visual sobre el cauce.
Área del proyecto. / Mediterráneo
Un nuevo paso desde la adjudicación de 2023
El proyecto supone un nuevo avance respecto a septiembre de 2023, cuando la Conselleria adjudicó a la consultora valenciana CPS la redacción del proyecto. La empresa se impuso entonces a otras cuatro candidaturas con una oferta que rebajó en cerca de 52.000 euros el presupuesto inicial de licitación.
En aquel momento se planteaba un carril ciclopeatonal de 1,7 kilómetros, de los que alrededor de 1,2 discurrirían por Vila-real. El documento desarrollado ahora sitúa la longitud aproximada del itinerario en dos kilómetros y detalla su recorrido, las dimensiones de los diferentes tramos, la ubicación exacta de la pasarela y las medidas previstas para integrarla en el paisaje.
La actuación busca resolver uno de los puntos más inseguros de la antigua N-340 para peatones y ciclistas. La elevada intensidad de tráfico y los reducidos arcenes existentes en el Pont Nou obligan actualmente a quienes cruzan entre Vila-real y Almassora a compartir un espacio limitado con los vehículos.
La nueva pasarela permitirá atravesar el río mediante una plataforma independiente del tráfico rodado y enlazará con las redes ciclistas existentes en ambos municipios. La actuación se integra, además, en el denominado Bulevar de la Plana, concebido para favorecer los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público.
Desde Francesc Tàrrega hasta la calle San Jaime
El itinerario comenzará en Vila-real, en la intersección de la avenida de Francesc Tàrrega con la avenida de Grècia, junto a la glorieta existente. Desde allí conectará directamente con la red ciclista urbana y avanzará hacia la avenida de França.
El recorrido enlazará después con el ámbito de la Séquia Major o Jussana, incluido en el plan estratégico de reordenación de la zona. A lo largo de la avenida de França, peatones y ciclistas dispondrán de espacios diferenciados: el carril bici tendrá una anchura de 2,20 metros y el itinerario peatonal oscilará entre 2,30 y 5,90 metros.
La ruta pasará bajo la N-340 y continuará por la margen derecha de la acequia hasta la glorieta de acceso al polígono industrial El Canal. Debido a la falta de espacio en el paso inferior, en este punto se habilitará una plataforma compartida para peatones y ciclistas de 3,30 metros.
Superado este punto, volverán a separarse ambos usos, con 2,50 metros para el carril bici y otros 2,50 para el recorrido peatonal. Posteriormente, el trazado cruzará a la margen izquierda de la acequia y continuará por el Camí de la Travessa mediante una plataforma compartida de anchura variable.

Definición geométrica de la pasarela. / Mediterráneo
El cruce del río, junto al Pont Nou
Una vez rebasado el polígono El Canal, el itinerario avanzará en paralelo a la antigua N-340 hasta alcanzar el Millars. En este tramo, el paso peatonal tendrá una anchura constante de 1,80 metros, mientras que el carril bici oscilará entre 2,20 y 2,50 metros.
El río se cruzará mediante la nueva pasarela, ubicada aguas abajo del Pont Nou y a diez metros de distancia. Esta separación responde tanto a la necesidad de respetar el dominio público de la carretera como al objetivo de minimizar la afección sobre el puente histórico y preservar su visión.
La zona destinada a los peatones se situará en el lado más próximo al Pont Nou, de manera que quienes recorran la pasarela puedan contemplar el puente sin que el tránsito de bicicletas interfiera en la vista. Las pilas de la nueva estructura también se alinearán con los ejes y las troneras del puente para evitar que los apoyos rompan visualmente la sucesión de sus arcos.
El diseño elegido consiste en un cajón metálico de canto variable. Esta geometría permitirá adaptar la forma de la nueva pasarela a la secuencia de arcos del Pont Nou y evitar que el tablero oculte sus elementos más característicos. El acero empleado en la estructura inferior tendrá una tonalidad similar al óxido, acorde con los colores terrosos del entorno fluvial.
La entrada a Almassora
Después de atravesar el río, el recorrido entrará en Almassora entre la antigua N-340 y el polígono industrial El Ramonet. En este tramo se habilitará inicialmente una plataforma compartida de tres metros de anchura, adaptada al espacio disponible junto al ramal de salida de la carretera.
En el paso inferior de la línea ferroviaria, la anchura se reducirá puntualmente hasta 1,60 metros, el punto más estrecho de todo el trazado. Superada esta zona, peatones y ciclistas volverán a disponer de recorridos separados, con 2,50 metros para cada uso.
La configuración se mantendrá hasta la glorieta de acceso al casco urbano de Almassora. En este último tramo, el itinerario volverá a convertirse en una plataforma compartida de entre tres y 7,60 metros para conservar el arbolado existente.
El recorrido concluirá después de la glorieta situada en la calle San Jaime, junto a la estación de servicio. Allí conectará con el carril bici ejecutado recientemente, garantizando la continuidad de la infraestructura hasta la entrada al núcleo urbano.

Así será la pasarela ciclopeatonal sobre el río Millars entre Almassora y Vila-real. / Mediterráneo
Árboles y una zona de descanso
El proyecto incluye diferentes medidas de integración paisajística. Está prevista la plantación de árboles en el tramo situado entre la N-340 y la glorieta de El Canal, en Vila-real, y entre la línea ferroviaria y la entrada al casco urbano de Almassora.
La especie elegida es el Celtis australis, conocido comúnmente como almez. Su plantación permitirá aportar sombra, mejorar el confort de los usuarios durante los meses de más calor y suavizar la transición entre las zonas industriales, agrícolas y urbanas.
Después de la glorieta de acceso al polígono El Canal se habilitará además una pequeña zona de descanso con un árbol de sombra, un banco, una papelera y aparcabicicletas. En los taludes de más de un metro se realizará una hidrosiembra para reducir la erosión.
En las proximidades del río se plantarán también especies aromáticas mediterráneas, como tomillo, lavanda y romero. En el interior del cauce, sin embargo, el proyecto apuesta por una intervención mínima y por la regeneración natural de la vegetación una vez concluidos los trabajos.
La alternativa con mayor continuidad
Antes de seleccionar el trazado actual, los redactores analizaron tres posibles corredores para comunicar Vila-real y Almassora: uno junto al Pont Nou, otro próximo a la línea ferroviaria y un tercero al oeste, en el entorno de la N-340.
La opción central, junto al Pont Nou, fue la mejor valorada porque permite aprovechar las infraestructuras existentes, ofrece una mayor conexión con los núcleos urbanos y reduce la ocupación de nuevos espacios. También facilita su integración con los futuros itinerarios ciclopeatonales.
Dentro de este corredor se estudiaron dos ubicaciones para la pasarela. La alternativa escogida la sitúa aguas abajo del puente histórico y ofrece una conexión más directa con el casco urbano de Almassora. La otra opción planteaba cruzar aguas arriba y desembocar en el polígono El Ramonet, pero fue descartada por presentar una menor continuidad.
También se analizaron cinco posibles soluciones estructurales, entre ellas tableros de hormigón prefabricado y una estructura de madera. Finalmente se eligió el cajón metálico de canto variable por su equilibrio entre funcionalidad, durabilidad, mantenimiento, coste e integración paisajística.

El ayuntamiento de Almassora acogió este miércoles una jornada informativa para explicar el proyecto a los vecinos. / Mediterráneo
Encuesta abierta hasta el 30 de septiembre
El taller celebrado este miércoles en Almassora ha reunido a representantes de la Generalitat, técnicos redactores del proyecto, responsables municipales, asociaciones y vecinos interesados en conocer la actuación y trasladar sus opiniones.
La alcaldesa, María Tormo, ha defendido la importancia de implicar a la ciudadanía. «Queremos que este sea un proyecto compartido. Escuchar a vecinos, asociaciones y colectivos nos permite enriquecer la propuesta y conseguir una infraestructura que responda mejor a las necesidades reales de quienes utilizan y disfrutan de este entorno», ha señalado.
Tormo ha destacado también que la actuación supondrá «un importante avance para fomentar una movilidad más sostenible, saludable y segura entre Almassora y Vila-real», al tiempo que contribuirá a poner en valor el entorno natural del río Millars.
El proceso de participación pública continuará abierto hasta el próximo 30 de septiembre. Durante este periodo, vecinos, asociaciones y colectivos podrán cumplimentar una encuesta en castellano o en valenciano y presentar sus valoraciones sobre la integración de la pasarela en el paisaje.
Las aportaciones recogidas serán analizadas y podrán incorporarse al Estudio de Integración Paisajística. El documento conocido hasta ahora no concreta todavía el presupuesto de construcción de la pasarela ni la fecha prevista para el inicio de las obras.
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