Este miércoles arranca la cuarta ola de calor extremo del verano en España. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advierte de que este episodio dejará temperaturas por encima de los 42 grados en varios puntos del interior peninsular y se alargará hasta como mínimo la semana que viene. En total son al menos una docena las comunidades autónomas en aviso por las altas temperaturas previstas para los próximos días. Según apunta la plataforma ‘Meteosalud’, el calor alcanzará valores peligrosos para la salud en amplias zonas territorio peninsular, incluido en Catalunya. Los expertos afirman que este episodio supondrá Los expertos apuntan a que este episodio, el cuarto desde que empezó el verano, podría complicar especialmente las labores de extinción de los incendios y, además, aumentar el riesgo de que surjan más fuegos forestales. Es por eso que, ante la llegada de este fenómeno, se pide a la población extremar precauciones.
Según explica el meteorólogo Rubén del Campo, a lo largo de esta ola de calor podrán superarse los 40 a 42 grados en amplias zonas del nordeste, centro y sur de la Península, mientras que en el archipiélago canario se superará el umbral ed los 34 y 37 grados. En Catalunya, Meteoca ha activado ya avisos de nivel naranja y amarillo por calor en buena parte de las comarcas pirenaicas y de interior ante máximas por encima de los 40 grados incluso en zonas de montaña. «Este calor supondrá un peligro importante para las actividades al aire libre en las olas centrales del día y también supondrá un peligro importante para personas vulnerables, especialmente bebés, ancianos y personas con patologías previas», advierte del Campo en referencia a las altas temperaturas previstas para esta semana en buena parte del país.
A este calor habrá que sumarle la llegada de una gran masa de aire cargada de polvo sahariano en suspensión hacia el sur y el este de la Península Ibérica. Este fenómeno se sumará a la presencia de humo y cenizas en zonas cercanas a los grandes incendios forestales y, justamente por eso, se espera un empeoramiento de la calidad del aire en buena parte del país. Los modelos del Barcelona Dust Regional Center apuntan a que este fenómeno se alargará durante buena parte de la semana y que, con el tiempo, irá afectando a distintos puntos del territorio peninsular.
Riesgo de incendios
Los expertos afirman que las condiciones previstas para esta ola de calor reúnen varios factores que complican las labores de extinción de los incendios forestales actualmente en curso en Ávila, Madrid, Toledo y Castellón. Según explica del campo, las altas temperaturas, que podrán superar los 40 a 42 grados en amplias zonas del interior, junto con humedades relativas muy bajas, secarán aún más la vegetación y favorecerán que cualquier foco se propague con rapidez. A ello se suma el aumento del viento de componente sur entre el martes y el miércoles, que, aunque no alcanzará rachas especialmente intensas, sí puede avivar las llamas, cambiar su dirección y dificultar el trabajo de los equipos de extinción. Además, el calor extremo incrementa el riesgo para el personal que trabaja sobre el terreno, limitando los tiempos de intervención.
El riesgo de incendio también se verá agravado porque el índice de peligro alcanzará valores muy altos o extremos en la mayor parte del país durante el resto de la semana. La estabilidad atmosférica y la ausencia casi total de precipitaciones impedirán aliviar la sequedad del combustible vegetal, mientras que las posibles tormentas secas en zonas de montaña podrían provocar nuevos focos mediante descargas eléctricas acompañadas de rachas de viento. La llegada de polvo en suspensión y la presencia de humo en las proximidades de los grandes incendios empeorarán además la calidad del aire y reducirán la visibilidad, añadiendo dificultades operativas a unas labores de extinción que podrían verse sometidas a varios incendios simultáneos si las condiciones extremas persisten.
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