Pedro Sánchez ha reivindicado este martes la evolución de la economía española y del mercado laboral como uno de los principales activos de su Gobierno. Durante su comparecencia en la Moncloa para hacer balance del curso político, ha asegurado que España encadena «casi tres años» como la gran economía europea que más crece y ha calificado los datos de empleo como un «auténtico éxito de país».
El jefe del Ejecutivo ha destacado que la Comisión Europea ha elevado al 2,6% su previsión de crecimiento para España en 2026, en un escenario marcado por las guerras, las tensiones comerciales y la crisis energética. Según sus cálculos, la economía española cerrará el ejercicio creciendo cinco veces más que Italia, cuatro veces más que Alemania y tres veces más que Francia.
Sánchez también ha vinculado este avance con la confianza inversora. En lo que va de año, ha señalado, se han constituido más de 60.000 sociedades y el Ibex ha continuado batiendo máximos.
El presidente ha puesto el foco en el empleo. España ha alcanzado los 22,5 millones de afiliados, 3,4 millones más que en 2018, y ha creado 621.000 puestos en términos interanuales. La tasa de paro ha vuelto a situarse por debajo del 10%, su nivel más bajo en 18 años.
«Lo que está consiguiendo España es algo extraordinario», ha afirmado Sánchez, quien ha defendido que el avance no solo se mide en cantidad, sino también en calidad. Ha citado los 230.000 trabajadores adicionales en información y telecomunicaciones, los 300.000 nuevos empleos en actividades científico-técnicas, la reducción de once puntos en la temporalidad y el aumento del 58% en la contratación indefinida.
El jefe del Gobierno ha admitido que persisten problemas salariales, de precariedad y coste de la vida. Pese a ello, ha subrayado que la renta real de los hogares ha aumentado un 9% desde la pandemia. También ha destacado la reducción de 20 puntos de la deuda y un déficit inferior al 3% del PIB.
Sánchez ha atribuido parte de esta mejora a la transformación energética. Ha recordado que la potencia renovable instalada ha pasado del 47% en 2018 al 72% y que el 60% del mix eléctrico procede ya de fuentes limpias. Según ha defendido, los menores precios de la electricidad favorecen la competitividad industrial, atraen inversión y reducen la exposición de España a las crisis del gas y el petróleo.
Gigafactoría española de IA
Sánchez ha presentado la inversión tecnológica como otra palanca del modelo productivo. El Gobierno, ha explicado, dedica 24.000 millones de euros a I+D+i, un 60% más que en 2018, y prevé movilizar 8.000 millones hasta 2030 mediante su estrategia de tecnologías profundas.
El presidente ha defendido que el sector público no pretende sustituir a las empresas, sino acompañarlas mediante consorcios público-privados. Entre los proyectos prioritarios ha situado la candidatura española para desarrollar una de las grandes gigafactorías europeas de inteligencia artificial, destinada a reforzar la capacidad de cálculo, los centros de datos y el desarrollo de una IA europea «avanzada, soberana y humanista».
También ha reivindicado los fondos europeos. España, ha dicho, es uno de los dos países con mayor ejecución y, tras el sexto desembolso, habrá recibido alrededor de 100.000 millones. Ha citado los 380 millones destinados a movilidad eléctrica en Figueruelas y los más de 40 millones concedidos a PLD Space.
Pide superar el «dogmatismo neoliberal»
La vivienda ha ocupado otro bloque económico. Sánchez ha defendido que la Ley de Vivienda permite contener o reducir los alquileres sin provocar una caída de la oferta en Barcelona, A Coruña o Pamplona.
El presidente ha citado además los datos de 14 municipios declarados zonas tensionadas en Guipúzcoa, donde los nuevos alquileres habrían bajado un 3,5% y los contratos activos habrían crecido un 3,2% trimestral hasta alcanzar un máximo histórico. Por ello, ha pedido a comunidades y ayuntamientos que dejen atrás el «dogmatismo neoliberal» y apliquen la norma.
Según Sánchez, 310 municipios y más de 9,2 millones de habitantes están ya protegidos por zonas tensionadas. El Gobierno seguirá reforzando la vivienda protegida tras destinar más de 465 millones en el primer trimestre, un 44% más interanual, y aprobar un plan estatal de 7.000 millones para impedir la especulación con inmuebles financiados con fondos públicos.
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