No existe brecha salarial hasta que llegamos a la edad de tener hijos

Seis de cada diez personas desempleadas en Málaga son mujeres. Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejan que el desempleo en Málaga tiene un marcado rostro femenino. De las 131.000 personas que buscan trabajo en la provincia al cierre del segundo trimestre de 2026, más de 74.000 son mujeres, lo que representa cerca del 60% del total, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). A partir de esta realidad, la abogada y doctora en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social Noelia Losada analiza las causas que siguen situando a las mujeres en una posición de mayor vulnerabilidad en el mercado laboral.

Antes de analizar esa realidad, conviene hacer una precisión sobre los propios datos de la EPA. A diferencia de las cifras mensuales del Ministerio de Trabajo, la Encuesta de Población Activa no se basa en los registros oficiales de contratación o desempleo, sino en una encuesta ciudadana cuya pregunta clave es: «¿Está buscando trabajo?». El economista Ángel Yagüe explica que la capacidad de Málaga para generar empleo atrae a personas de otras provincias y que, si estas responden afirmativamente a la encuesta, pasan a contabilizarse como demandantes de empleo en la provincia. «Apareces como demandante de empleo en Málaga», resume Yagüe, quien apunta a que el dinamismo económico malagueño sigue atrayendo población activa a un ritmo que el mercado laboral no siempre consigue absorber.

La distribución del desempleo también evidencia una importante brecha de género. Las mujeres representan más de 74.000 de las 131.000 personas en paro de la provincia, casi seis de cada diez desempleados. Para la abogada y doctora en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social Noelia Losada, este desequilibrio está estrechamente relacionado con la concentración del empleo femenino en determinados sectores y con el impacto que siguen teniendo las responsabilidades familiares en la carrera profesional de muchas trabajadoras.

Sectores y permisos: la doble cara de la conciliación

Para profundizar en las causas de esta disparidad, la abogada en ejercicio y doctora en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Noelia Losada, analiza los factores que condicionan la vida laboral de las mujeres. Aunque celebra que «laboralmente hablando, ya nos podemos dedicar afortunadamente a lo que nos dé la gana», Losada señala que existe una tendencia mayoritaria a elegir ciertas profesiones. «Las profesiones que seguimos eligiendo las mujeres no dejan de ser la atención sanitaria, la enseñanza, los cuidados y la justicia también», mientras que otros sectores no despiertan el mismo interés.

Uno de los puntos clave de la desigualdad reside en la gestión de los permisos laborales para el cuidado familiar. Losada distingue entre los remunerados y los no remunerados. En los permisos retribuidos, como la baja por nacimiento o adopción, «no hay ningún tipo de discriminación o de brecha, los cogen de forma igualada tanto los hombres como las mujeres». La situación cambia drásticamente cuando el permiso implica una merma salarial o la ausencia de ingresos.

Los permisos no remunerados, como las excedencias o las reducciones de jornada, siguen recayendo mayoritariamente en las mujeres, con consecuencias directas en su salario, su promoción profesional y sus oportunidades de ascenso»

Noelia Losada

Abogada en ejercicio y doctora en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

Las cifras oficiales confirman esta afirmación. Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en Málaga el 82% de las excedencias por cuidado familiar son solicitadas por mujeres, frente a solo un 18% de hombres. Esta renuncia a la carrera profesional, ya sea de forma temporal o definitiva, tiene consecuencias directas y a largo plazo. Losada los califica como «derechos envenenados», ya que impactan negativamente en el futuro.

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Empleo de las mujeres

La brecha salarial y el techo de cristal

La experta advierte de que la reducción de jornada o las excedencias no solo disminuyen el salario presente, sino también las cotizaciones, lo que repercute directamente en el cálculo de la futura pensión. «Es un período de tiempo que has trabajado media jornada, por lo tanto, se te va a repercutir en la pensión que vas a cobrar en el futuro», explica. Esta realidad es uno de los pilares de la persistente brecha salarial de género.

Un informe del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) cuantifica esta disparidad: los sueldos de las mujeres en Málaga deberían aumentar casi un 25% para igualarse a los de los hombres. La raíz de esta diferencia económica, según Losada, está directamente ligada a la interrupción de la carrera profesional para asumir roles de cuidado. De hecho, la abogada realiza una afirmación contundente que resume el problema.

No existe brecha salarial hasta que llegamos a la edad de tener hijos o de atender a nuestros mayores

Noelia Losada

Abogada en ejercicio y doctora en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

Finalmente, la conversación aborda el conocido como «techo de cristal«, la barrera invisible que dificulta el acceso de las mujeres a puestos directivos. Para Losada, la solución pasa por un cambio de mentalidad social que desvincule los roles de cuidado exclusivamente de la mujer. Pone un ejemplo claro: «Cuando un señor se va de una reunión importante porque le han llamado del colegio, que nadie le mire mal, o le diga, ‘oye, ¿y tu mujer qué hace?'». La clave, concluye, es que «mentalmente tenemos que cambiar, los roles de los cuidados familiares seguirán recayendo en la mujer hasta que ese techo de cristal algún día se rompa».

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