El silencio habitual del casco histórico de Vegueta se rompió este domingo mucho antes de que los primeros rayos de sol bañaran la Catedral de Santa Ana. A las 5.00 de la mañana, una marea de voluntarios ya se concentraba en las inmediaciones de la calle Herrería, respondiendo a la llamada de uno de los artistas más icónicos del siglo XXI: el fotógrafo estadounidense Spencer Tunick. Lo que ocurrió después fue una metamorfosis urbana sin precedentes en las Islas, donde el cuerpo humano se despojó de toda vestimenta para convertirse en el lienzo de la obra ‘Gran Spectrum’.
La acción, enmarcada en el festival Culture & Business Pride 2026 fue una especie de coreografía de precisión técnica y compromiso social. Bajo la atenta mirada de Tunick, quien suele dar indicaciones precisas a través de megafonía para ajustar cada ángulo y posición de los participantes, cientos de personas se aplicaron individualmente maquillaje corporal en una paleta de once colores. Esta cifra de pigmentos, superior a la de intervenciones anteriores del artista, buscaba emular la diversidad de un «jardín coralino submarino», en sus palabras, en medio del empedrado histórico.
Para el fotógrafo neoyorquino, esta instalación supuso un desafío artístico de primer nivel al tener que crear «desde cero» en un entorno tan singular como el canario. Tunick, que durante el proceso de preparación ya había advertido que los participantes son su verdadero medio -«ellos son la pintura y el alma de la obra»-, logró transformar la vulnerabilidad del desnudo en una imagen de poder colectivo y visibilidad para el colectivo LGTBIQA+.
Fuente: La Provincia – Diario de Las Palmas












