Cien kilos menos de cocaína en el mercado, gracias a una operación de la Policía Nacional que se ha saldado con cinco detenidos. Se trata de un golpe propinado por la Unidad central de drogas y crimen organizado (Udyco) y por la Unidad central de Delitos Violentos (UDEV), que investigaban un grupo criminal que prestaba sus servicios al mejor pagador, tanto si era para el narcotráfico a gran escala como para cualquier otra especialidad delictiva.
De momento, y a falta de que concluya la investigación, hay cinco detenidos, tres británicos y dos españoles tras incautar la droga en un almacén de un polígono de Almoradí (Vega Baja). Estos últimos son precisamente, los que estaban realmente en el radar policial. Fuentes de toda solvencia han confirmado a Levante-EMV, del mismo grupo que INFORMACIÓN, que tanto los agentes antinarcóticos de la Comisaría general de Policía Judicial como los especialistas en la detección de fraudes de la propiedad intelectual de la UDEV seguían la pista al mismo grupo, asentado en Alicante. Pero ambos los vigilaban por motivos diferentes.
Los primeros, porque habían detectado que procuraban grandes cantidades de cocaína a bandas extranjeras, aprovechando la importante depreciación de esa droga que ha dejado su precio por los suelos en España, pero no en el norte y este de Europa; y menos aún en el Reino Unido, donde se paga mucho mejor. Los segundos, porque el principal sospechos se dedicaba a conseguir cualquier cosa que le viniera bien a las organizaciones criminales como, por ejemplo, una nave industrial con fines delictivos.
Dos investigaciones que confluyen
Avanzadas ambas investigaciones, los responsables de las mismas se dieron cuenta de la confluencia al introducir las identidades de los sospechosos en la base de datos que registra todas las investigaciones policiales contra el crimen organizado, por lo que, a partir de ese momento, la operación se convirtió en una acción policial conjunta.
Así las cosas, al saber que los investigados acababan de recibir una importante partida de cocaína llegada por en un contenedor por vía marítima -se desconoce, de momento, por qué puerto ha llegado a territorio español, aunque hay serias sospechas de que pudieran haber usado el Puerto de València- los agentes decidieron intervenir para evitar la salida de la droga de España, ya que habían averiguado que los enviados por los compradores para hacerse cargo del cargamento eran tres británicos.
El ‘notario’, los camioneros y el conseguidor
La intención era cerrar el trato en ese mismo momento: recoger la cocaína en Alicante y trasladarla por carretera a su país, donde iba a ser distribuida, y pagar en mano parte de esa transacción por delegación de los auténticos dueños, que no se habían desplazado a España. De hecho, uno de los británicos era el enviado por la organización como ‘notario’ (para velar por que se cumpliera el acuerdo y entregar la parte del dinero pactada) y los otros dos, los camioneros que iban a transportar la droga.
Analizada toda la información, la Policía puso en marcha un operativo en la tarde de este martes, 21 de julio, y cercó la nave industrial que los dos españoles, uno de ellos especializado en conseguir todo tipo de logística para bandas criminales, habían convertido en la guardería de la droga. Se trata de una edificación sita en el Polígono de Las Maromas, en Almoradí, alquilada recientemente por los presuntos traficantes.
Una vez que los agentes confirmaron la llegada y entrada en la nave del notario y los camioneros, cerca de las seis de la tarde del martes, y tras haber constatado que los vendedores y la droga también estaban en el interior, se dio la orden de asalto de la nave, con el apoyo del Greco Levante y agentes de la Comisaría Provincial de Alicante.
Droga, dinero y el camión
Una vez asegurado el recinto, los agentes detuvieron y esposaron a los cinco sospechosos, todos ellos hombres de entre 34 y 40 años de edad, y confiscaron los 100 kilos de cocaína, distribuidos en paquetes de un kilo de peso, envueltos en papel de celofán y con los logos habituales en su frontal.
Además, se incautaron de casi 7.000 euros y de dos vehículos, un coche que estaba en la nave y el camión en el que los británicos iban a cargar la droga para llevársela a su país, camuflada con carga legal para reducir las posibilidades de que pudiese ser detectada en un control rutinario, ni a la llegada a la frontera inglesa, ni por el camino.
A los detenidos se les ofrecerá que presten declaración, aunque lo más probable es que se acojan a su derecho a no hacerlo, este jueves, en la Comisaría Provincial de Alicante, en presencia de sus letrados, entre los que se encuentra el penalista Jorge Martínez Navas, que defenderá a uno de los ingleses. Mientras tanto, permanecerán en calabozos policiales hasta que pasen a disposición judicial, el próximo viernes. La droga, por su parte, ha sido llevada a Sanidad para su análisis y posterior destrucción.
Fuente: Levante – EMV













