Un hombre carga con un ventilador este martes a la salida del Hospital General Universitario Dr. Balmis —el hospital de Alicante—. El hombre acompaña a su hermano que lleva el alta entre los dedos tras haber sufrido un infarto. «El domingo ingresé y no iba el aire acondicionado en la habitación», señala Carlos García, de 57 años. «La auxiliar nos advirtió de que trajéramos un ventilador porque íbamos a pasar un calor terrible; y aun con ventilador, fatal lo hemos pasado», explica Carmita Espinoza, la otra acompañante de Carlos García. La incidencia empezó el viernes pasado por un corte de luz ajeno al hospital que provocó «la parada simultánea e incontrolada de numerosos» equipos de aire acondicionado, según ha expresado el Hospital en un comunicado.
Las puertas están abiertas en las habitaciones del pasillo de Cardiología, en la quinta planta del ala A de Hospital. Unas piernas ancianas sobre el piecero de la cama se atisban en algunas —una gran parte de los pacientes son mayores—; grupos de familiares, en otras. Pero en todas hay un ventilador de pie. «En algunos casos, los propios profesionales han aportado medios particulares para tratar de aliviar las condiciones ambientales», señalan SATSE sobre los ventiladores.
En Urgencias de Pediatría una trabajadora explica que en este caso no son los pacientes los que se costean los ventiladores, sino que las supervisoras generales facilitaron los aparatos. «Aquí el calor pega todo el día. Si no les ponemos aires se sincopan».
Más de 30 grados
Un termómetro en la planta de cardiología que marcaba 28 grados centígrados a las 13:20 horas. El termostato de la sala de espera de Urgencias marcaba 32 grados este martes a las 14.00 horas, según una fotografía proporcionada por el sindicato de enfermeros SATSE, que remarca que la sala «estaba llena».
SATSE asegura que el problema afecta «especialmente a varias plantas de la torre C y al Servicio de Urgencias Generales», mientras que UGT señala que las quejas que reciben proceden de las plantas cuarta, quinta y sexta de la torre A donde están respectivamente —Cirugía vascular, Cardiología y Neurocirugía—. Varias trabajadoras sanitarias explican que está situación se repite todos los veranos.
Uniformes empapados
«Nos hemos cambiado el uniforme a media mañana porque vamos empapadas el sudor«, explica una auxiliar de Enfermería en la planta de cardiología. «Es una planta con muchísimo trabajo y estamos 12 horas sin parar con un calor que no podemos ni movernos», asegura.
El Hospital General Dr. Balmis «dispone de una de las instalaciones de climatización más complejas de la provincia, integrada por aproximadamente 150 climatizadores y 32 enfriadoras de producción de frío, que prestan servicio de forma ininterrumpida», según ha expresado la entidad en un comunicado. «Durante el último año se ha realizado un importante esfuerzo inversor para mejorar la fiabilidad y capacidad del sistema. Se han sustituido cinco enfriadoras-bomba de calor de gran potencia ubicadas en las torres —o alas— A, B y D», ha señalado.
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