España entra en el área, el delantero prepara el disparo y, de repente, se oye un grito de gol en otra vivienda. En el televisor todavía faltan varios segundos para que el balón entre. No es que el vecino pueda ver el futuro: probablemente está siguiendo el partido por una emisora de radio, la TDT u otro sistema con menos retraso.
La diferencia se conoce como latencia, el tiempo que transcurre entre lo que sucede realmente en el estadio y el momento en que llega al espectador. No depende únicamente del canal o de la emisora elegidos, sino principalmente de cómo se recibe la retransmisión: FM, TDT, satélite, televisión por internet, aplicación móvil o página web.
La radio FM suele llegar primero
La vía más rápida para seguir un partido continúa siendo generalmente la radio analógica en FM o AM. La señal necesita pasar por la producción de la emisora y llegar al transmisor, pero no requiere los complejos procesos de vídeo ni los grandes búferes utilizados por las plataformas digitales.
El regulador británico Ofcom considera que la radio AM/FM es prácticamente instantánea, sin un retraso apreciable para el oyente. La radio digital DAB puede introducir alrededor de dos segundos, mientras que el audio escuchado a través de internet puede acumular entre 20 y 50 segundos. Son cifras orientativas, porque el resultado cambia según la emisora, la aplicación y la conexión utilizada.
La latencia explica por qué tu vecino canta el gol antes de que tú lo veas. / INFORMACIÓN
Por eso, escuchar el partido en una radio tradicional mientras se ve por televisión puede provocar que el narrador cante el gol antes de que la jugada termine en la pantalla.
La TDT también llega con algunos segundos de retraso
La televisión necesita procesar una cantidad de información muy superior. Las imágenes y el sonido captados en el estadio se envían al centro de producción, se mezclan con repeticiones, grafismos y comentarios, se comprimen y después se distribuyen hasta los hogares.
Cada uno de esos pasos añade una pequeña demora. Según las estimaciones de Ofcom, la televisión convencional distribuida por vía terrestre, satélite o cable puede llegar con un retraso aproximado de entre cinco y 20 segundos respecto a la acción real.

El Centro de Tecnificación de Alicante estalla con el gol de España ante Bélgica / INFORMACIÓN
Dentro de ese intervalo puede haber diferencias. Dos vecinos que estén viendo el mismo canal no tienen por qué recibir exactamente el gol al mismo tiempo si uno utiliza la antena de TDT y otro un descodificador de televisión de pago.
El descodificador de una operadora puede añadir tiempo
Cuando el partido llega a través de un servicio de televisión por fibra, la señal suele viajar mediante sistemas de distribución IP. El operador debe codificarla, enviarla por su red y hacer que el descodificador la reconstruya antes de mostrarla.
El aparato puede conservar además unos segundos de contenido en memoria para evitar cortes y mantener sincronizados el vídeo y el sonido. De ahí que un canal visto mediante un descodificador pueda ir por detrás de su emisión a través de la antena, aunque ambos muestren el mismo partido.
La demora tampoco tiene que ser idéntica en todas las compañías ni en todos los modelos de descodificador. Influyen la tecnología empleada, el formato de imagen, la resolución y la configuración del propio servicio.
Las aplicaciones y páginas web suelen ser las más lentas
El mayor retraso aparece habitualmente al ver el fútbol mediante una aplicación, un navegador o una plataforma de «streaming». Para distribuir una emisión por internet, el vídeo se comprime en varias calidades y se divide en pequeños fragmentos. El dispositivo descarga esos segmentos y guarda varios por adelantado para impedir que la reproducción se detenga si la conexión sufre una caída momentánea.
Ese colchón de seguridad se llama búfer. Cuanto mayor es, más estable resulta el vídeo, pero también más lejos queda de la acción en directo. Ofcom sitúa la demora orientativa del vídeo por «streaming» entre 30 y 100 segundos, aunque los servicios que incorporan tecnologías de baja latencia pueden reducirla considerablemente.
El estándar DVB-DASH de baja latencia, por ejemplo, se diseñó para acercar las emisiones por internet a los tiempos de la televisión convencional. Para lograrlo divide los segmentos en partes más pequeñas y reduce la cantidad de contenido que el reproductor necesita almacenar antes de comenzar.
Por qué la plataforma prefiere retrasar el gol
Reducir la latencia al mínimo tiene un coste: aumenta el riesgo de pausas, pixelaciones y saltos si la conexión no responde con suficiente rapidez. Las pruebas de DASH-IF muestran que los segmentos más cortos y un búfer menor reducen el retraso, pero un margen mayor proporciona una reproducción más estable.

Fabián Ruiz celebra su gol contra Bélgica. / EFE
Las plataformas deben elegir así entre dos objetivos: mostrar la acción cuanto antes o garantizar que millones de espectadores puedan verla sin interrupciones. En los grandes acontecimientos deportivos, la estabilidad suele imponerse a la inmediatez absoluta.
El orden habitual para enterarse antes del gol
De forma orientativa, la radio FM suele ser la primera en narrar la jugada. Después pueden llegar la radio digital y la televisión convencional, mientras que los descodificadores IP y, especialmente, las aplicaciones y emisiones web pueden quedar más atrás.
El orden concreto puede cambiar, pero existe una regla sencilla: cuantos más procesos digitales, servidores, fragmentos y búferes atraviesa la señal, mayor puede ser la demora. Por eso el teléfono, una notificación o el grito de un vecino pueden anunciar el gol de España cuando en la pantalla el balón todavía está acercándose al área.
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