Leo Messi no había nacido cuando estalló la guerra de las Malvinas, un conflicto que todavía marca la psique colectiva de Argentina cuando debe vérselas en cualquier ámbito con Inglaterra. Quedó corroborado por los jóvenes jugadores de la albiceleste que, aún sudorosos del esfuerzo ante Suiza, saltaron y cantaron en el césped una consigna inequívoca: «Ya lo ves, el que no salta es un inglés». Lo reprodujeron por todas partes sus aficionados, tan dados a la desmesura en el apoyo a su selección. «Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo…», corearon los futbolistas después en el vestuario.
El seleccionador argentino Lionel Scaloni y Lionel Messi en un entrenamiento de la selección. / ALI HAIDER / EFE
El conflicto bélico de 1982, tan lejos y tanto que se acerca con cada partido entre ambos equipos desde entonces, vuelve a ser evocado con la semifinal de este miércoles en Atlanta de una forma un tanto forzada. Por suerte, en el alocado universo futbolístico argentino sobresalen dos tipos sensatos: el mito referencial, Messi, y el entrenador, Scaloni. Los dos Lionel. “Es un partido de fútbol, ¿eh? No busquemos otra cosa. No hay más que eso», advirtió el seleccionador. Pero ignorar por completo el pasado se va a hacer imposible. Hasta Messi ha dicho que enfrentarse a Inglaterra es lo que le faltaba a su carrera.
Hay cinco precedentes en competición mundialista entre los dos combinados. El balance es favorable a los ingleses. Tres victorias para los Tres Leones, un empate y una victoria argentina. Pero qué victoria: Maradona, estadio Azteca, 1986. Pero no corramos. Desmenuzamos a continuación estos cinco choques por puro orden cronológico:
Mundial de Chile, 1962
Fase de grupos. 3-1 para Inglaterra
Primer duelo aún sin la carga emocional posterior. Partido de primera fase. Ganaron los ingleses con goles de Ron Flowers, Bobby Charlton y Jimmy Graves. José Sanfilippo anotó para los argentinos. Durante todo el Mundial Juan Carlos Lorenzo, el seleccionador albiceleste, enloqueció bastante a sus jugadores, según las crónicas de la época. Por ejemplo, montó partidos de rugby en los entrenamientos para que sus jugadores se acostumbraran al rigor físico de los equipos europeos. Con estas ideas, Argentina no pasó de la fase de grupos. Inglaterra llegaría hasta cuartos, eliminada por Brasil.
Mundial de Inglaterra, 1966
Cuartos de final. 1-0 para Inglaterra
La semilla de la rivalidad se plantó en la eliminatoria de cuartos del Mundial que acabó ganando Inglaterra. Antes del descanso, el capitán argentino Antonio Rattin fue expulsado. Pero entonces no existían aún las tarjetas rojas y Rattin se negó a salir del campo. Pasaron ocho minutos hasta que cedió. Al marcharse estrujó un banderín británico, lo que enfureció a jugadores y aficionados locales. Pese a jugar con superioridad, hasta el minuto 78 Inglaterra no logró marcar. El gol fue obra de Geoff Hurst. Tras el pitido final, el seleccionador inglés Alf Ramsey impidió a uno de sus jugadores intercambiarse la camiseta con un argentino y en la rueda de prensa posterior tildó a los futbolistas albicelestes de «animales» por la dureza en que se emplearon durante el partido. Se cree que este incidente contribuyó a la introducción de las tarjetas amarillas y rojas, utilizadas por primera vez en el Mundial de 1970. Rattin, por cierto, murió el pasado fin de semana.

Maradona, burlando a Shilton en el primer gol de Argentina a Inglaterra en 1986, la llamada mano de Dios, según calificación del propio Maradona. / AFP
Mundial de México, 1986
Cuartos de final. 2-1 para Argentina
Cuatro años después de lo de las Malvinas aconteció en el estadio Azteca algo mágico. Diego Armando Maradona no pudo elegir rival más adecuado para una exhibición tan estruendosa. En un mismo partido, la mano de Dios y el gol del siglo, según la FIFA. Los dos lados de Maradona, el tramposo y el genio único, grabados para la historia. Gary Lineker recortó diferencias, pero el día perteneció al «barrilete cósmico», según la palpitante narración de Víctor Hugo Morales. Nunca se vio algo igual. Nunca se verá. Argentina acabó levantando la copa de campeón.
Mundial de Francia, 1998
Octavos de final. 2-2. Se clasificó Argentina por penaltis
La pesadilla de David Beckham. El partido que le convirtió en un paria en su propio país durante años. Bullying nacional. Fue expulsado por una mini patadita al Cholo Simeone, que fingió como si le hubieran clavado un puñal. Aun así, Inglaterra se las apaño para resistir y llegar hasta los penaltis gracias una meritoria actuación de Michael Owen, de solo 18 años. Provocó un penalti transformado por Alan Shearer y marcó el segundo tanto inglés, un golazo. Gabriel Batistuta y Javier Zanetti anotaron por la albiceleste, que después se impuso en la tanda de penaltis. En la siguiente ronda cayó ante Países Bajos.
Mundial de Corea-Japón, 2002
Fase de grupos. 1-0 para Inglaterra

Beckham, tras anotar de penalti el gol de la victoria sobre Argentina en 2002. / EFE
El último precedente entre ambas selecciones significó la redención de Beckham. Transformó el penalti que dio la victoria a Inglaterra después de un penalti justitito de Pochettino sobre Owen. La tensión de los precedentes se dejó notar durante el encuentro. Argentina no pasó de la primera fase por primera vez desde 1962. Los ingleses que dirigía Sven-Göran Eriksson quedaron apeados en cuartos por la Brasil de Ronaldinho.
Este miércoles toca el sexto capitulo.
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