Los menores migrantes que llegan a Canarias sin la compañía de un familiar adulto vuelven a encontrarse en un limbo. Pese a que hace un mes entró en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA), no se ha producido ningún avance en su protección una vez alcanzan las costas del Archipiélago. El acuerdo, que apenas introduce novedades en materia de infancia migrante, sí promete una figura para reforzar sus garantías: el representante para menores. Un mes después, esa previsión sigue sin materializarse, con las consecuencias que ello implica para unos niños especialmente vulnerables. La situación deja ahora una pregunta sobre la mesa: ¿quién representa hoy a los menores una vez se encuentran en territorio europeo?
El Ejecutivo autonómico asegura que, en los últimos cayucos llegados a Canarias, la Policía Nacional ha utilizado como representante a uno de los mediadores culturales de entidades colaboradoras de la Dirección General de Protección a la Infancia. «Entendemos que esta persona no ha sido comunicada oficialmente ni puede ser designada como representante del menor en ese momento», sostiene la directora general de Protección a la Infancia y las Familias, Sandra Rodríguez. El Gobierno de Canarias tuvo conocimiento de esta situación el pasado viernes por la noche, tras recibir un documento de triaje elaborado en Lanzarote en el que una trabajadora de una de sus entidades colaboradoras figuraba como representante del menor.
La situación es especialmente crítica si se tiene en cuenta que la Comunidad Autónoma no participa en el proceso de triaje, lo que la sitúa en una posición de desconocimiento. «En ese aspecto estamos in albis«, reconoce Rodríguez, quien añade que «no tenemos conocimiento de si se les ha nombrado un representante a los menores conforme a lo previsto». La Dirección remitió un escrito a la policía para que aclare «en qué términos se decidió que fuese una trabajadora de una entidad colaboradora quien representara al menor en ese triaje«.
Relación con el Ministerio de Infancia
El Gobierno de Canarias se mantiene a la espera de que el Ministerio de Juventud e Infancia aclare quién debe asumir el nombramiento de los representantes previstos en el pacto y confía en despejar las incógnitas en la Conferencia Sectorial de Migraciones, que se celebrará este jueves. Mientras tanto, los cayucos continúan llegando a las costas del Archipiélago desde distintos puntos de África occidental. Solo durante el pasado fin de semana arribaron dos embarcaciones con más de un centenar de personas a bordo cada una, entre las que viajaban, al menos, una treintena de menores. En lo que va de año, ya han llegado a Canarias 314 niños y adolescentes.
¿Qué se sabe del representante de los menores?
Hasta el momento, lo poco que se conoce sobre la figura del representante es que cada uno podría prestar asistencia a un máximo de 30 menores. Sigue sin aclararse la formación o requisitos que deberán cumplir para desempeñar esa función. «Todas las preguntas las hemos planteado en la Comisión Sectorial de Infancia y se nos remitió a la de Migraciones, al entender que corresponde a ese departamento o, en todo caso, a Política Territorial determinar quién debe nombrar al representante en el momento de la reseña y del triaje», explica la directora general de Infancia.
Otro de los aspectos que establece el pacto es que el representante debe estar presente durante todo el procedimiento. Sin embargo, siguen existiendo importantes incógnitas sobre cómo se aplicará esa previsión. «No sabemos cuándo se considera que empieza y termina el triaje ni si ese representante tendría algo que trasladarnos, como entidad protectora, sobre el momento en el que se realizó», plantea Rodríguez. Precisamente para aclarar estas cuestiones, el Ejecutivo autonómico también remitirá un escrito a las subdelegaciones del Gobierno con el fin de conocer cómo se está desarrollando el procedimiento y cuáles son los criterios seguidos para la designación de estos defensores.
Más allá de la figura del representante, el pacto apenas incorpora medidas específicas para la infancia migrante, una cuestión especialmente sensible para Canarias. El Archipiélago, principal frontera sur de Europa, ha visto tensionada su red de acogida por la llegada de miles de chicos no acompañados. Esta presión llevó a la Comunidad Autónoma a estar en situación de contingencia migratoria tras triplicar su capacidad de acogida y propició el inicio de los traslados de menores a otras comunidades autónomas. La medida tampoco ha estado exenta de controversia política. Los traslados se han convertido en uno de los principales puntos de fricción entre el Estado y el Gobierno de Canarias, que ha criticado en reiteradas ocasiones la falta de compromiso de Madrid y de Bruselas para hacer frente a la crisis migratoria que afronta el Archipiélago.
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