La Roja y el teléfono rojo de Trump

Mikel Merino y Ferran Torres salieron como revulsivos y lograron la mejor nota posible. Un gol del primero y una asistencia maravillosa del segundo en el minuto 92 lograron el pase de la selección española a cuartos de final. Pocos felicitarán a De La Fuente por realizar estos cambios pero yo no me sumo a ellos. Lo pensó, lo hizo y acertó. Así que ya tenemos a La Roja en el lugar que futbolísticamente merece aún cuando las expectativas eran más altas. Han optado por la versión sufrida y han puesto en contexto lo que está siendo este Mundial en el que las estrellas de primera línea (excepto Cristiano) están dando el callo y la talla. El fútbol talentoso se ha quedado calentando en la banda y asistimos a otro, que también vale, que nos regala ‘momentums’, alguna maravilla aislada y el esfuerzo de unos jugadores que llegan (los que lo han disputado todo con sus clubes de máximo nivel) con lo justo a nivel físico.

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