El 85% de los asalariados españoles recibe algún tipo de compensación para minimizar el recorte salarial que cuando está de baja por enfermedad. Hasta ahora ha existido un consenso bastante amplio entre patronales y sindicatos para habilitar mecanismos que protegieran el poder adquisitivo de los trabajadores durante las incapacidades temporales y que estar enfermo no fuera sinónimo de ingresar menos a final de mes. Un consenso que pretende dinamitzar el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, si logra acceder el año que viene a la presidencia del Gobierno. «Con o sin acuerdo» de los agentes sociales, según insistió este pasado martes en un encuentro con los empresarios vascos.
El líder de los ‘populares’ ha defendido que un empleado no puede cobrar lo mismo cuando está de baja que cuando está en activo, ya que ello incentiva las ausencias. Algo que ya la normativa laboral vigente ya contempla. La misma establece que un trabajador que cause baja por enfermedad común deja de cobrar su salario del primer al tercer día de baja. A partir del tercer día de baja y hasta el decimoquinto empieza a ingresar una prestación por incapacidad temporal, que equivale aproxiamadamente al 60% de su salario. Es la empresa quien paga ese sueldo. A partir del día número 15 cambian las condiciones. El trabajador pasa a cobrar el equivalente al 75% de salario y la empresa deja de asumir el coste, que pasa a cargo de la mutua. Y, partir del año de baja, el coste lo asume la Seguridad Social.
No obstante, es bastante habitual que empresas y sindicatos, voluntariamente, acuerden compensar parcial o totalmente ese recorte salarial para evitar que el hecho de enfermar suponga, además de un problema médico, un problema económico para los trabajadores. Según los datos recopilados por el Ministerio de Trabajo a través de los convenios colectivos firmados, en 2025 el 86,7% de los asalariados cubiertos por la negociación colectiva se rige por pliegos que incluyen cláusulas de complementos retributivos sobre algún tipo de prestación social. A más detalle, un 85,5% tiene complementos en caso de enfermedad común y un 83,5% tiene complementos en caso de accidente de trabajo y enfermedad profesional.
Este tipo de complementos existen tanto en el sector privado, como en el público. Tanto los trabajadores de la Administración General del Estado, como en muchos servicios autonómicos o municipales, las administraciones pagan prácticamente el 100% de salario desde el primer día de baja a sus empleados.
No obstante, es habitual que en las grandes empresas ese complemento salarial no sea ‘gratis’, sino que esté condicionado a diversos factores. Por ejemplo, Mercadona, tal como recoge su convenio de empresa, deja de pagar el 100% de salario a sus trabajadores durante una baja si esta dura más de lo habitual para el tipo de patología o si el trabajador se ausenta más del 2% de su jornada anual. Firmas de la industria alimentaria, como Damm, Cacaolat, o empresas de servicios que viven de contratas públicas, como Urbaser, entre otros, también tienen pactadas clásulas similares.
Habitualmente, los convenios establecen mejoras sobre los mínimos legales para aquellos empleados que no faltan nunca, ya sea dándoles más salario -con un plus de producitivadad o asistencia, por ejemplo- o más días libres a final de año. Legalmente, aquellas cláusulas que excluyen a trabajadors del cobro de determinados pluses por el hecho de faltar al trabajo ha sido censurado por los tribunales.
Ofensiva patronal
Las cúpulas patronales, que hasta ahora han ido firmando cláusulas de este tipo, han empezado recientemente a cuestionarlas. O, al menos, a recomendar a sus asociados y sectoriales que endurezcan sus condiciones para desincentivar todo lo que puedan las ausencias. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, defiende que el repunte de bajas laborales -han aumentado un 75% en la última década- es uno de los principales problemas económicos que tiene el país y que hay que abordarlo mediante un «debate abierto y real«. Así se expresó el vasco hace tres semanas en una jornada organizada por la patronal para abordar el tema. Jornada en el que uno de sus dirigentes, el responsable castellanomanchego, definió a los jóvenes como «memos» que «se cogen la baja cuando les deja la novia».
Ahora el presidente del PP ha recogido ese guante y se ha sumado al «debate abierto y real» que reclamaba el líder de los patronos. No ha dado muchos más detalles de cuál es su plan al respecto, más allá de desincentivar esos complementos por incapacidad temporal que empresas y sindicatos han ido acordando. Tampoco si esa idea pretendería llevarla a la Función Pública y obligar a las distintas administraciones a dejar de pagar el 100% de salario a los funcionarios que enfermen.
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