La historia, desafortunadamente, se repite, y la solidaridad entre municipios vuelve a ser la respuesta ante la amenaza de un incendio forestal. De tender la mano al pueblo de al lado en esas circunstancias saben mucho en Azuébar y Soneja, que este domingo están reviviendo escenas que ya han protagonizado varias veces en los últimos años.
Tras la evacuación preventiva de Azuébar de esta tarde, sus residentes han encontrado cobijo provisional en el salón sociocultural de Soneja, como confirmaba su alcalde, Benjamín Escriche, desde el Puesto de Mando Avanzado que a media tarde, atendiendo a la evolución del incendio, se ha trasladado desde las piscinas de Azuébar, al restaurante Ginés de Soneja.
«La mayor preocupación está ahora en Azuébar», explica Escriche, aunque precisa que el fuego se ha iniciado en su localidad, en una zona «alejada de nuestro casco urbano, por lo que a nosotros no nos afecta en nada», desde el punto de vista del riesgo para núcleos poblaciones, porque la afección sí que es muy significativa en cuanto a zona forestal.
Describe que la partida de Almarós, el punto de inicio, está formada por «bastantes tierras de cultivo» y abundantes áreas boscosas, sin presencia de viviendas aisladas, que suelen ser habituales en los pueblos de interior.
Pendientes de la evolución del incendio, la localidad se ha volcado en la acogida de sus vecinos, como ya sucediera en el año 2021, en un contexto muy similar, «y ya hicieron ellos con nosotros en el 2009».
Porque Benjamín Escriche incide que ante este tipo de problemas, la respuesta entre localidades que comparten tantas cosas, entre ellas problemas, es inmediata y se gestiona «con la solidaridad de los vecinos», que en el caso de Soneja se están encargando de que a los evacuados no les falte lo esencial.
El alcalde detalla que su homóloga de Azuébar le ha informado de que en el pueblo, al ser verano, habría unas 500 personas, en una población que ronda los 300 habitantes el resto del año, por lo que una parte de ellos estaba en sus segundas viviendas. La mayoría de estos vecinos temporales han vuelto a sus lugares de origen, el resto se han traslado a Soneja, a la espera de que la evolución del incendio sea positiva y puedan regresar a sus hogares.
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