Hay quien dice que es aburrido que siempre jueguen la final los mismos. Si usted estimado lector es alguno de ellos le voy a dar un sincero consejo, bórrese del pádel porque el clásico tienen visos de repetirse una y otra vez. Estas dos parejas: Arturo Coello/Agustín Tapia y Ale Galán/Fede Chingotto están muchos pasos por delante del resto y es muy difícil apartarles de una final. No en vano los número uno jugarán su 26 final consecutiva o por poner otro dato sobre la mesa, Ale Galán jugará la final número cien de su carrera y la sexta consecutiva al lado de Fede.
Son estadísticas, pero también unos datos que indican la superioridad de estos dos binomios que se hacen los unos mejores a los otros a cada torneo que pasa y cuya rivalidad forma ya parte de la historia de este deporte. La única incógnita es saber quién de los dos acabará como número uno del mundo este año, porque el resto se limitará a mirar hacia arriba y ver a cuatro jugadores inalcanzables a estas alturas de la película de este maravilloso deporte.
Fede y Ale ya están al 100%
En cuanto a las semifinales, arrancaron Fede Chingotto y Ale Galán ante unos Stupa y Yanguas que parece que cada vez congenian más, se van encontrando el uno al otro, cada vez son más equipo y ello se traduce en mayor competitividad en la pista. Chingalán arrancó con una enorme intensidad y proto estaban con dos breaks arriba y el marcador reflejaba un 5-2 que hacía presagiar un primer set rápido. Pero el polaco y Mike reaccionaron y consiguieron equilibrar el marcador aprovechando una desconexión de Chingotto que había estado enchufadísimo en los primeros compases del duelo pero que competió cinco errores no forzados en dos juegos. Subía el 5-5 en el luminoso.
Chingo y Ale necesitaban este plus de concentración para volver a su mejor nivel y lo consiguieron logrando un break y tras consolidarlo en el siguiente juego el set ya campeaba en su casillero. Fueron 11 las bolas de rotura de las que dispusieron aprovehcando solo tres. Suficiente.
La segunda manga fue algo más equilibrada pero un quiebre en el mismo juego fue determinante para que los pupilos de Jorge Martínez alcanzaran su sexta final consecutiva tras ganar por un doble -5 y busquen este domingo el sexto título del año, que viene resistiéndose en los últimos tres torneos.
Paquito y Di Nenno vieron sus límites
En la final esperan, como no, los número uno, que se deshicieron de Paquito Navarro y Martín di Nenno por 6-3 y 6-2 en un auténtico recital del vallisoletano que se puso al equipo a sus espaldas para sacar adelante un duelo ante una dupla que jugaba su primera semifinal desde que se reencontraron y llegaban con muy buenas sensaciones. Sin embargo no dispusieron de opciones para poner en peligro un nuevo domingo en la oficina de los número uno.
Si bien Paquito sacó a relucir la guitarra en algunos compases del partido, la realidad es que desde fuera dio la sensación de que cuando los Golden Boys deciden apretar el acelerador no hay quien les pare. Le bastaron cuatro winners consecutivos a Arturo para brekear a sus rivales y subir el 5-3 en el marcador y ganar la primera manga. Menos historia tuvo la segunda que empezó ya con un quiebre de los uno y con una dinámica absoluitamente dominante de los de Martín Canali.
Este domingo otro clásico, el número 38 de la historia y el noveno de este año 2026. Es el duelo de los mejores y se repetirá una y otra vez este año. Preparen las palomitas que les espera otra tarde de magia en el 20×10.














